TEMA 8º: LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

La Geografía de la población estudia las relaciones entre la población y el espacio. Para ello se apoya en otras ciencias como la Demografía. Ésta es la ciencia que tiene por objeto el estudio de las poblaciones humanas tratando, desde un punto de vista principalmente cuantitativo, su dimensión, su estructura, su evolución y sus características generales.



1.   FUENTES DEMOGRÁFICAS

-          Censo de población: recuento individualizado de la población de un país en un momento determinado, recabando información de tipo demográfica, social y económica (sexo, edad, estado civil, nacionalidad, estudios, vivienda, etc.). Se realiza cada 10 años, siendo el último en 2011 y dio una cifra de 46´8 millones de habitantes, en 18 millones de hogares, siendo unos 4´4 millones de población extranjera.

-          Padrón municipal: es el registro de los vecinos de los términos municipales, también con datos demográficos y socio-económicos. Se actualiza constantemente, pero los datos se recuentan y publican cada año con fecha de 1 de enero, el último en 2015 y mostró una población de 46 624 382 habitantes.

-          Registro civil: anota los nacimientos, matrimonios y defunciones. Con esos datos el INE elabora los libros de Movimiento Natural de Población.


1. DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN
La densidad de población es la relación entre la población y el territorio en el cual reside, es un indicador que se expresa en habitantes por km2.
      La densidad de población española en la actualidad es de 92 hab/km2 aunque existen grandes desequilibrios espaciales, con áreas muy densamente pobladas (Comunidad de Madrid, Cataluña, Com. Valenciana, País Vasco, Baleares, Canarias, Región de Murcia, Ceuta y Melilla) y otras con cifras inferiores a esa media nacional (Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Aragón).
      A grandes rasgos podemos afirmar que la población se concentra en las áreas costeras, en torno a la capital y las depresiones del Ebro y el Guadalquivir, mientras que los vacíos demográficos se encuentran en el interior (ambas submesetas) y las áreas de montaña.



Causas del desequilibrio poblacional:
  • Condicionantes físicos: la población se concentra de manera natural en entornos más favorables como las costas o cerca de ríos, en llanuras o valles, en áreas bien comunicadas, etc.
  • Factores históricos:
      Despoblamiento de las “tierras de nadie” (más peligrosas y sometidas a razias constantes) durante la Reconquista en la Edad Media.
      Crisis demográficas que afectaron especialmente a los territorios del centro y norte peninsular durante, mientras que el sur y el este crecieron poblacionalmente.
      Localización de las industrias tradicionales en torno a las costas del Cantábrico, el Levante mediterráneo y en torno a Madrid, mientras que las áreas menos industrializadas (interior peninsular) perdió población.
      Potenciación del turismo en la década de los 60, que benefició especialmente a las áreas costeras y los archipiélagos.
    En las últimas décadas se han reducido las diferencias por la crisis del sector industrial desde 1975 y la progresiva terciarización de la economía, como consecuencia se ha dado una pérdida de peso poblacional en la cornisa cantábrica y afianzamiento del centro peninsular (Madrid y su área metropolitana), la costa mediterránea y los valles del Ebro y el Guadalquivir.



2.   MOVIMIENTOS NATURALES DE POBLACIÓN

Son resultado de la variación por crecimiento o disminución de forma natural de la población de un territorio determinado. Para su estudio debemos considerar indicadores como la natalidad, la mortalidad y el crecimiento vegetativo, además de otros indicadores secundarios que nos proporcionan información más detallada de sus características y tendencias: la tasa de fecundidad, el índice sintético de fecundidad, la mortalidad infantil, la esperanza de vida…

  • Tasa de Natalidad: es el número de nacidos vivos por cada 1000 habitantes en relación con la población total. En 2014 ocurrieron en España 427595 nacimientos en total y la Tasa de Natalidad fue de 9´88 %0

  • Tasa de Mortalidad: muestra el número de defunciones por cada 1000 habitantes en relación con la población total. En 2014 ocurrieron en España 395830 defunciones en total y la Tasa de Mortalidad fue de 8´37 %0

  • Crecimiento Natural o Vegetativo: es la diferencia entre la natalidad y la mortalidad, puede calcularse en cifras absolutas (nacimientos – defunciones) o en cifras relativas (tasa de natalidad - tasa de mortalidad) a modo de tasa. En 2014 el saldo vegetativo en España fue de 31765 personas, dando una tasa relativa de 0´69 %0
Evolución de la Tasa de Crecimiento natural
  • Tasa de Fecundidad General: nos indica el número de nacidos vivos por cada 1000 mujeres en edad fértil (15-49 años). En España en 2014 la tasa fue de 39´14 hijos por cada mil mujeres en edad fértil.


  • Índice Sintético de Fecundidad o Tasa de Fertilidad: Es el número de hijos que en promedio tendría una mujer dentro un grupo hipotético de mujeres que durante su vida fértil tuvieran sus hijos de acuerdo a la tasa de fecundidad vigente.


Este índice es un claro indicador de la tendencia creciente o decreciente de la población de un país. Por debajo de 2´1 se considera que no garantiza de forma natural el reemplazo generacional. La cifra en España fue de 1´32 hijos en 2014, una de las más bajas de Europa.

  • Tasa de Mortalidad infantil: es el número de niños fallecidos antes de cumplir un año por cada 1000 nacidos. Este indicador mide con fiabilidad la calidad de la asistencia sanitaria de un país. En España la cifra en 2014 fue realmente baja con tan sólo 3´33 %0


  • Esperanza de vida: es la estimación media de la vida de cada individuo dentro de una población. La cifra es un buen indicador de la calidad de vida y desarrollo de un país. Casi siempre es algo más favorable para la población femenina, ya que muestra una mayor longevidad de forma natural. En España, la esperanza de vida en 2014 se dató en 83 años (llegando a los 85´7 para mujeres, pero poco más de 80´1 para hombres)




3.   REGÍMENES DEMOGRÁFICOS:
La evolución del movimiento natural de población puede catalogarse en distintas etapas o regímenes demográficos, que presentan sus propias características en cuanto a sus indicadores demográficos.

a)      Antiguo Régimen Demográfico:
En España estuvo vigente hasta el inicio del siglo XX. Se caracterizó por unas tasas de natalidad y mortalidad muy elevadas, por lo que el crecimiento demográfico resultante fue bajo.
·         Natalidad alta, con valores por encima del 40 %0. Causas:
-          Economía y sociedad rural à rendimientos productivos bajos y los hijos son fuerza de trabajo.
-          Nupcialidad temprana (mujer relegada al ámbito doméstico).
-          Ausencia de métodos anticonceptivos.
·         Mortalidad alta (sobre 35 %0), con frecuentes crisis de sobremortalidad:
-          Bajo nivel de vida, con dieta escasa y desequilibrada à gran porcentaje de la población desnutrida.
-          Precarias condiciones higiénicas y sanitarias.
-          Crisis de mortalidad catastrófica por: brotes epidémicos, guerras y malas cosechas.
-          Elevada mortalidad infantil à deficiente condiciones en partos y frecuentes complicaciones postnatales.
·         Crecimiento natural lento, muy bajo (entre 0 y 1%) y oscilante, a menudo incluso negativo (pérdidas demográficas).


b)      Transición Demográfica:
Esta etapa que se desarrolló entre 1900 y 1975, y se caracterizó por la disminución progresiva de la natalidad y una caída brusca de la mortalidad, lo que generó un importante y rápido aumento de población.
·         Natalidad en descenso, moderado aunque discontinuo.
-           Se inicia la caída de la natalidad, pero se recupera en los años 20 por el crecimiento económico.
-           Descenso acentuado por la Guerra civil y los difíciles años de post-guerra.
-           Recuperación de la natalidad a partir de 1956 àbaby boom” en los años 60.
-           Descenso progresivo desde inicio años 70 por mejora nivel de vida y el impacto de la crisis económica de 1975
·         Mortalidad se reduce notablemente y de manera continuada.
-          Sólo dos crisis de mortalidad catastrófica: pandemia de gripe de 1918 y Guerra Civil (1936-39).
-           Avances médicos y sanitarios: vacunas, antibióticos, nacimientos en clínicas (reduce mortalidad infantil), implantación de la Seguridad social, mejor de la higiene pública y privada, etc.
-           Aumento generalizado del nivel de vida à fin a la malnutrición y mejoras educativas (prevención de conductas nocivas).
·         Crecimiento natural elevado (natalidad moderadamente alta y mortalidad baja), generando una explosión demográfica, especialmente entre mitad de siglo y década de los 70.


c)      Régimen Demográfico Moderno:
Comienza en torno a 1975 y se extiende hasta la actualidad. Se caracteriza por una natalidad baja, al igual que la mortalidad, por lo que el crecimiento natural es muy limitado, casi nulo.
·         Natalidad se hunde hasta presentar uno de los niveles más bajos de Europa (como máximo 10%0)
-          Mejora de la calidad de vida impone medidas de control (maltusianismo).
-          Cambio de mentalidad: incorporación femenina al mercado laboral, despenalización y difusión de los anticonceptivos, aspiración a mejor nivel de vida, etc.
-          Problema del paro estructural y las crisis coyunturales à retraso de la nupcialidad y del periodo fértil en la mujer à baja la fecundidad.
·         Mortalidad baja, desciende por debajo de 9%0 pero el aumento de la proporción de ancianos provocará que esta cifra vaya creciendo ligeramente.
-          Causas principales son: cáncer, corazón y carretera.
-          Mortalidad infantil muy baja, sólo computa la mortalidad neonatal.
-          Esperanza de vida muy alta (>81 años), especialmente para las mujeres.
·         Crecimiento natural muy bajo y próximo a 0.




4.   MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DE POBLACIÓN.

4.1              DEFINICIÓN Y CÁLCULO DE MOVIMIENTOS MIGRATORIOS:
Las migraciones son desplazamientos espaciales de población en un territorio, tienen carácter permanente (superior a un año), por lo que implican cambios de residencia en los grupos humanos que se desplazan.
Debemos distinguir entre:
-          Emigración: salida de población desde un lugar de origen.
-          Inmigración: llegada de población a un lugar de destino.

El balance o diferencia entre el volumen de población que inmigra a un territorio y la que emigra del mismo, se denomina saldo migratorio y es un factor decisivo en la evolución reciente de la población española. 
Sm = Inmigrantes – Emigrantes 

Su resultado complementa al saldo natural para calcular el crecimiento real de la población de un país o territorio.
Crecimiento real = Saldo vegetativo – Saldo migratorio 

En 2014 las cifras migratorias en España fueron:
§   Inmigración total recibida: 41278 personas (casi 20 mil con nacionalidad española).
§   Emigración total emitida: 78785 personas (más de 50 mil con nacionalidad española).
§   Saldo migratorio negativo à supuso una pérdida de 37507 habitantes.

4.2         EVOLUCIÓN DE LAS MIGRACIONES EN ESPAÑA:
Se puede distinguir entre las migraciones tradicionales, desarrolladas hasta el último cuarto del siglo XX y las migraciones en la actualidad. Además, debemos afrontar su análisis por separado, de un lado los movimientos migratorios interiores, es decir, los producidos dentro de las propias fronteras, y de otro los exteriores, estudiando los movimientos migratorios establecidos con otros países.

o   MIGRACIONES TRADICIONALES:
Llevadas a cabo entre mediados del siglo XIX y la crisis económica de 1975. En estos años España era principalmente un país emisor de población.
INTERIORES:
-     Población del mundo rural à estacionalmente (jornaleros) y éxodo rural hacia las ciudades industrializadas a causa de la mecanización del trabajo agrícola y las crisis ocasionales de las cosechas (crisis de la filoxera a inicios s.XX).
-    Impacto de la Guerra civil à pérdidas humanas y materiales, autarquía de postguerra, exilio político. à freno a las migraciones interiores hasta la recuperación económica con el “desarrollismo” (1959-1975).
-   Resultado: despobladas las zonas rurales más atrasadas (Galicia, interior peninsular y Andalucía oriental), crecimiento de áreas industriales y zonas turísticas (Cataluña, País Vasco, Madrid, costa de Levante, Baleares y Canarias) à aumentan los desequilibrios demográficos.

EXTERIORES: América y Europa Occidental son los dos destinos principales.
     Migraciones transoceánicas con destino Latinoamérica, protagonizadas principalmente por población rural de las regiones atlánticas (gallegos, cántabros, vascos…). Podemos establecer tres fases:
-      Hasta 1914: destinos como Argentina, Cuba y Brasil, demandantes de mano de obra para sus explotaciones agrarias (ganadería, plantaciones tropicales, etc.).
-     Entre 1914 y 1945: Se frenaron por la inseguridad internacional generada con las dos guerras mundiales y por el impacto negativo de la Guerra civil española.
-        Hasta los años 60: se reactiva la corriente migratoria, aunque no tan fuerte. Nuevos destinos (Venezuela y EEUU) y demanda de mano de obra cualificada (obreros para el sector energético à petróleo).

      Migraciones dentro de Europa, con destino a países del centro y oeste del continente.
ü  Hasta inicios del siglo XX protagonizada por campesinos hacia regiones agrarias de Francia.
ü  También frenadas por las guerras (mundiales y civil española).
ü  Desde mediados de años 50 se reactiva la emigración hacia países centroeuropeos (Alemania, Francia y Bélgica), demandantes de mano de obra para la reconstrucción y reactivación económica de postguerra. Eran trabajadores poco cualificados procedentes de áreas rurales atrasadas (Andalucía, Extremadura, La Mancha…).
ü  Se frenan por la crisis industrial a partir de 1973, cuando se produce el retorno de los emigrantes a sus lugares de origen.


o   MIGRACIONES ACTUALES:
Desde 1975 se inician nuevos movimientos migratorios con un claro cambio de tendencia, ya que España pasa de ser un país emisor de población a receptor de inmigración.
INTERIORES
- Pierden importancia las migraciones campo-industrial, en cambio aumentan las migraciones entre municipios de distinto tamaño, tanto dentro de la misma provincia como entre comunidades.
-   Los motivos de estos desplazamientos y el tipo de población emigrante son variados: búsqueda de nuevas áreas residenciales (mayor espacio a menor precio en las áreas metropolitanas de las ciudades), retorno al mundo rural (búsqueda de ambientes más saludables y relajados), búsqueda de empleo en áreas urbanas, más dinámicas en un contexto de terciarización económica.


EXTERIORES
      Volumen de inmigración en 2015 (INE) :   4 454 353 millones de extranjeros residentes (9´6 % habitantes).
      Población de procedencia muy diversa:
ü  Unión Europea (43%): Rumania (708 mil), Reino Unido (301 mil), Italia (182 mil), Alemania (145 mil), Bulgaria (134 mil), Portugal (103 mil), Francia (98 mil).
ü  África (21%): Marruecos (688 mil), Argelia (54 mil), Senegal (49 mil), Nigeria (36 mil).
ü  Latinoamérica (20%): Ecuador (174 mil), Colombia (145 mil), Bolivia (101 mil), Argentina (73 mil), Perú (66 mil), Brasil (57 mil).
ü  Asia (7´5%): China (167 mil), Pakistán (53 mil), India (30 mil), Filipinas (29 mil).
ü  Resto de Europa (5´2%): Ucrania (84 mil), Rusia (65 mil).


      Se pueden distinguir dos perfiles de inmigración:
ü  Mano de obra poco cualificada, población joven mayoritariamente de África y Latinoamérica, empleados sobre todo en el sector primario y la construcción.
ü  Trabajadores cualificados y población jubilada con alto poder adquisitivo, la mayoría procedente de países comunitarios y establecidos en regiones costeras y en grandes ciudades.
  Regiones receptoras son principalmente: Cataluña, Comunidad de Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Canarias, Región de Murcia, Baleares y Aragón. En el polo opuesto están Cantabria, Asturias y Navarra.


o   CONSECUENCIAS DE LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS:
Tanto a nivel interno como externo, los flujos migratorios ocasionan alteraciones no sólo en la distribución poblacional en un territorio, sino también en los ámbitos económico y sociales.
ü  Aumentan los desequilibrios regionales en favor de las comunidades del Levante Mediterráneo, de Madrid, Andalucía y en los archipiélagos.
ü  Tendencia hacia la urbanización à la mayor parte de la población se concentra en ciudades de tamaño medio-grande, en detrimento de las áreas rurales, cada vez más despobladas.
ü  Revitalización demográfica por la inmigración à introducen nuevas estructuras de población (mayor natalidad, nupcialidad más temprana…).
ü  Crecimiento económico à población inmigrante contribuyen a aumentar los ingresos por rentas del trabajo y garantizar las pensiones.
ü  Problemas de integración à explotación laboral, marginación y xenofobia.



5.   CRECIMIENTO REAL DE LA POBLACIÓN

Es el resultado de sumar el crecimiento natural o vegetativo y el saldo migratorio de un país, comunidad, provincia o región determinada a lo largo de un periodo de tiempo.
Se puede obtener en valores totales (Saldo vegetativo – Saldo migratorio) o como tasa relativa (dividiendo la cifra resultante entre el total de la población y multiplicando el resultado por 1000).
  
En la historia reciente de España se pueden distinguir 3 etapas:
      De mediados del siglo XIX a inicios del XX: crecimiento bajo debido al régimen demográfico antiguo (natalidad y mortalidad elevadas) y a la fuerte inmigración hacia Latinoamérica.
      De inicios del siglo XX a 1975: crecimiento constante, especialmente elevado desde la década de 1960 (baby boom con régimen demográfico de transición), a pesar de las dos crisis de mortalidad (fiebre española de 1918 y Guerra civil) y de la fuerte emigración hacia Europa desde mitad de los años 50.
      Desde 1975 hasta la actualidad: disminuye el crecimiento de población al reducirse mucho la natalidad, pero resulta compensado por el retorno de los emigrantes y la llegada de la inmigración desde finales de siglo.




6.   ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN
Son los distintos aspectos en los que se puede catalogar o clasificar a la población de un país en distintos grupos y según diferentes criterios con el objeto de procesar su estudio y establecer tendencias de cara a los siguientes años.

      A.    ESTRUCTURA POR SEXO Y EDAD
La estructura por sexo es la relación existente entre el número de hombres y mujeres que componen una población. Se puede expresar a través de dos tasas:
o    Tasa de masculinidad:  es la proporción de hombres en relación con las mujeres que habitan un territorio. En España en 2014 la tasa de masculinidad fue de 0´96 %, es decir, hay 96 hombres por cada 100 mujeres.

o    Tasa de feminidad:  Es la proporción de mujeres en relación con el total de hombres que habitan una población. La cifra en este caso es de 103´5 %, lo que quiere decir que hay 103´5 mujeres por cada 100 hombres.

De forma natural nacen más varones que féminas (105/100), aunque progresivamente los efectivos se igualan para volver a desequilibrarse otra vez cuando al llegar a la tercera edad, hay mayor número de mujeres. La causa principal es una mayor incidencia de la mortalidad masculina en edades adultas, especialmente a partir de los 50 años. Esta cohorte de población sufre más el efecto de las enfermedades (alta incidencia de cáncer y problemas cardiovasculares) y está más expuesta a conductas de riesgo (tabaquismo, alcoholismo), accidentes de carretera y peligrosidad laboral.

La estructura por edad es la proporción de la población en grupos de edad, principalmente: joven (0 a 15 años), adulta (16 a 65 años) y anciana (66 años en adelante)Para su análisis podemos recurrir a.
o   Tasas de ancianidad y de juventud, que nos indican la proporción que sendos grupos de población tienen en relación con el total.

o   Pirámides de población: representaciones gráficas compuestas por un histograma doble, para población masculina y femenina, estructurado por intervalos de edad (de 0 a 85 años en adelante).

En España la población está envejecida debido a la baja natalidad y elevada longevidad (esperanza de vida muy alta). En 2013 se distribuía así:
 ü  Jóvenes: 15 % 
ü  Adultos: 67’3 %
ü  Ancianos: 17´7 %

Para los demógrafos esos porcentajes son característicos de una población envejecida, puesto que el de jóvenes está por debajo del 30% y los ancianos por encima del 15%.




      B.     ESTRUCTURA ECONÓMICA
En función de esta variable podemos catalogar la población española de diferentes modos:
b.1- PIB per cápita:
Es un indicador del nivel de riqueza y la capacidad adquisitiva de una sociedad, aunque no resulta el más fiable para cuantificar la calidad de vida ya que al medirse con el PIB nominal del país distorsiona el resultado y no se corresponde con la realidad económica de las familias. Depende de la riqueza generada por ese país o región y del peso población del mismo, además ese teórico reparto no se refleja en la realidad.
En 2015 el PIB de España fue de 1058 miles de millones de euros, lo que nos da una cifra per cápita de 22780 euros.






b.2 - Población activa:
Es el conjunto de personas en edad de trabajar (mayores de 16 años) que están trabajando o en situación de búsqueda de empleo, por lo tanto, cuando nos referimos a la población activa incluimos tanto a la población ocupada (trabajadores por cuenta propia o empleados) como a la desocupada (no trabaja pero está buscando trabajo).
En cambio, población inactiva es el conjunto de personas que se encuentran estudiando, jubilados, incapacitados para trabajar y aquellas personas que no tienen un trabajo remunerado o que por propia voluntad encuentran sin empleo y sin buscarlo.

Las cifras se conocen a través del censo y el padrón, que se recogen en el INE a través de encuestas de población activa (EPA) realizadas en por el Servicio Estatal. En España la fuerza laboral o población activa en 2015 eran 22’8 millones de personas, de los cuales se encontraban en situación ocupada poco más de 18 millones y como desempleados casi 4,8 millones.


Los factores que influyen en los índices de empleo son variados:
ü Demográficos: porcentaje de población joven/anciana, influencias de emigración/inmigración.
ü  Económicos: nivel de desarrollo económico, crisis y problemas estructurales (paro juvenil).
ü  Socioculturales: escolarización, incorporación de la mujer al mercado laboral e incidencia del desempleo femenino, edad de jubilación.
Para estudiar la estructura económica de una población tenemos distintos indicadores, los principales son:
      Tasa de Actividad: mide la proporción de población activa en el total de la población de un territorio. En España la tasa fue del 59% el año 2015.
                
      Tasa de Paro o Desempleo: refleja la incidencia del desempleo entre la población activa, es decir, el porcentaje de parados. En 2015 estaba casi en el 21%, siendo aún más elevado entre la población menor de 25 años.

      Tasa de Dependencia: relación entre la población dependiente económicamente y la productiva. En 2015 llegó hasta casi el 53%.





Evolución de la actividad laboral y el desempleo:
Ø Hasta 1975:
La tasa de actividad era reducida a causa de la tendencia emigratoria hacia el exterior y el aumento de la tasa de dependencia. Las razones son varias: la población emigrante era principalmente varones en edad adulta; en España, la incorporación de la mujer al mercado laboral se produce de manera tardía, por lo que no engrosaba la lista de población desempleada; en los años 70 se produce el aumento de etapa de escolarización, retrasando su incorporación al mercado laboral; además, se anticipó de la edad de jubilación y aumentó progresivamente la esperanza de vida.
Por su parte, la tasa de paro era muy baja (menor al 3%) por la incidencia de la emigración y la escasa incorporación de la mujer al mercado laboral (amas de casa).

Ø Final del s.XX:
Aumentó la población activa por el freno de la tendencia migratoria, la incorporación de la mujer al mercado laboral en los años 80, y la llegada a la edad adulta de la generación del baby boom de los años 60/70.
La tasa de paro creció hasta superar el 20%, principalmente por el aumento de la población activa (mayor volumen de personas dispuestas a trabajar) y por sufrirse los efectos de la reconversión industrial y el agotamiento del sector turístico. Desde los años 90 las cifras del desempleo mejoraron y la tasa se situó próxima al 10%.

Ø Inicios del siglo XXI:
Se produjo un descenso acentuado de la tasa de paro llegando a cifras por debajo del 8%, debido a una coyuntura política y económica favorable:
ü  Las generaciones que acceden a la edad adulta son los nacidos en los años 80, una cohorte de población menos numerosas.
ü  Comienza la llegada de inmigrantes que reactivan la economía, al emplearse como mano de obra en múltiples sectores.
ü  Se flexibiliza el mercado laboral mediante políticas neoliberales, como las privatizaciones de empresas públicas.
ü  Se inicia el auge de la construcción, que se convertirá en uno de los principales motores económicos.
-       Y finalmente, se da un contexto económico internacional positivo, con la globalización económica y la consolidación de la UE.

Sin embargo, el impacto de la crisis económica de 2008, a causa de derrumbe del sector financiero y la explosión de la burbuja inmobiliaria, provoca que el desempleo se dispare hasta cifras superiores al 23% y se alcancen los 6 millones de parados en los años 2010/11.



Impacto de la crisis en la población española


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