Tema 8º La expansión del Islam. Al-Andalus y los reinos cristianos peninsulares


1. El nacimiento y la expansión del Islam.

El Islam surgió como una nueva religión en el siglo VII en la región de Arabia, una zona desértica habitada por tribus nómadas dedicadas a la ganadería y al comercio con caravanas. Esta nueva doctrina religiosa fue fundada por Mahoma, un comerciante de La Meca que había mantenido contactos con judios y cristianos en sus viajes. Tras un retiro espiritual en el año 610 comenzó a difundir la nueva religión, el Islam, que según afirmaba le había sido revelada directamente por el arcángel Gabriel. 

Arabia pre-islámica (antes del siglo VII dC)
Caravanas comerciales en Arabia
Representación de Mahoma y el arcángel Gabriel
La nueva religión transmitía un mensaje simple basado en el monoteismo (Alá) y una doctrina sencilla transmitida por el "último de los profetas" (Mahoma), que luego fue recogida en un libro sagrado (Corán). Se establecían cinco preceptos religiosos que todo musulmán debía cumplir:
    • Creer en un solo dios, Alá, cuyo profeta es Mahoma.
    • Orar cinco veces al día, en horas concretas, situación de pureza y orientados a La Meca.
    • Dar limosna a los pobres.
    • Ayunar durante las horas diurnas en el mes de Ramadán.
    • Peregrinar a la Meca, al menos una vez en la vida.
Además, existen otras normas que por tradición se han convertido en obligatorias según la ley islámica (sharia). Algunos ejemplos son: no representar imágenes ni de Dios, Mahoma u otro ser humano, no beber alcohol y no comer carne de cerdo.

Los 5 preceptos fundamentales del Islam
Corán, libro sagrado musulmán, escrito en verso en 114 suras

La religión islámica tenía una visión igualitaria para todos los creyentes ("musulmanes"), por lo que tuvo una rápida aceptación en la sociedad árabe. Ante esta situación, las élites dirigentes de La Meca expulsaron a Mahoma y sus seguidores de la ciudad, teniendo que refugiarse en Medina. Este acontemiento conocido como la Hégira ocurrió en el 622 y marca el inicio del calendario musulmán.

Hégira (año 622), huida de Mahoma a Medina
Mahoma se reforzó en Medina ganando más seguidores y en 630 derrotó a sus enemigos, recuperando La Meca para los musulmanes. Esta ciudad era especialmente importante porque allí se encontraba la Kaaba, un santuario adorado por todos los árabes. Mahoma aprovechó ese culto y convirtió a esa ciudad en el centro religioso para todos los musulmanes.

Santuario de la Kaaba en La Meca

En 632 Mahoma murió pero sus sucesores, llamados califas ("príncipes de los creyentes"), continuaron guiando a los musulmanes y difundiendo el Islam por el resto de Arabia, Oriente Próximo, Asia Central, Norte de África e incluso la Península Ibérica en pocas décadas.
  • Califas ortodoxos (632-661): Los primeros sucesores de Mahoma fueron sus familiares y consiguieron conquistar toda Arabia, derrotar a los bizantinos en Palestina, Siria y Egipto, y someter a los persas en Mesopotamia y Persia.
  • Califato Omeya (661-750): Tras una guerra civil, el liderazgo del Islam pasó a la familia árabe de los Omeyas, que establecieron su capital en Damasco y expandieron el dominio musulmán por el norte de África y la Península ibérica hacia el oeste, y hasta Samarcand y la India por el este.
  • Califato Abasí (750-1258): Otra guerra civil provocó un cambio de dinastía con el triunfo de la familia Abásida. Trasladaron la capital de su imperio a Bagdad y reformaron la administración, logrando la mayor extensión del Imperio islámico y una edad de oro en la cultura. Sin embargo, a partir del siglo X el califato entró en crisis y se dividió en otros califatos independientes.
  • Conquista por los turcos (1258 en adelante): Aprovechando la debilidad interna del imperio, un pueblo asiático recién islamizado, los turcos, se hicieron con el control del resto de dominios abásidas.



a) Organización política islámica:

Para administrar los territorios del amplio imperio islámico, los califas como sucesores del profeta  eran la máxima autoridad política y religiosa, pero se apoyaban en una amplio cuerpo de funcionarios. De todos los cargos políticos, los más importantes fueron:
  • Visir: Era un cargo de consejero del califa en distintas materia. Dentro de esta especie de ministros, el más importante era el hayib, que se encargaba de las labores reales de gobierno.
  • Emir y walí: Era puestos de gobernador en las provincias del califato, que administraban política y económicamente en nombre del califa.
  • Cadí: Eran los jueces encargados de aplicar justicia
  • Diwán: Era un cuerpo de funcionarios dedicados a la recaudación de impuestos.
 

b) Economía islámica:

Debido a la escasez de agua en la Península Arábiga, el pueblo árabe tuvo que desarrollar importantes técnicas de regadío (pozos, aljibes, acequias, etc.) para poder practicar la agricultura. A la vez que realizaban sus conquistas, iban difundiendo estas técnicas e incorporando nuevos cultivos, muchos procedentes de Asia, como el arroz, el algodón, los cítricos, la caña de azúcar y las berenjenas.

Noria

Aljibe

Acequia



Además, los árabes practicaban la ganadería, principalmente de ovejas y cabras, de las que obtenían carne, leche, lana y piel, y de dromedarios, asnos y caballos, usados para el transporte. 



El comercio fue una actividad muy importante desde época pre-islámica, con las rutas terrestres que comunicaban el norte y el sur de Arabia. Con el califato islámico se añadieron rutas marítimas hacia Asia y el norte de África, destacando entre todas la "ruta de la seda", que llegaba hasta China y proporcionaba esa lujosa tela junto a otros productos (especias, porcelana, piedras preciosas...). 

Rutas comerciales
Ruta de la seda
Tejidos de seda
Especias

El desarrollo del comercio impulsó el desarrollo de un próspera artesanía (cerámicas, cuero, joyas, armas, perfumes...) y propició la creación de monedas de oro (dinar) y plata (dirham) comunes para todo el mundo islámico, para facilitar los intercambios comerciales.

Artesanía de cuero

Dinar

Dirham

c) Sociedad islámica:

Básicamente se dividía en dos grandes grupos en función de su creencia religiosa:
  • Los musulmanes (creyentes en el Islam):  que se clasificaban en dos tipos:
    • Aristocracia terrateniente: era la minoría, formada por familias de origen árabe, descendientes de los conquistadores y las élites de los primeros territorios conquistados (sirios y bereberes). Tenían el poder político y económico, y ocupaban los principales cargos militares y de gobierno.
    • Resto de la comunidad: era la mayoría de la población, compuesta principalmente por campesinos, artesanos y pequeños comerciantes. No tenían poder pero sí derechos algunos derechos. La mayoría  eran muladíes, gente convertida al Islam tras ser conquistados.
  • Los infieles (no creyentes en el Islam): sobre todo eran judíos y cristianos, cuyas costumbres y religión eran respetadas a cambio de pagar más impuestos que los musulmanes. Por debajo de todos se encontraban los esclavos, que solían ser prisioneros de guerra de origen turco, eslavo o africano. Su número fue escaso porque si se convertían al Islam, se les debía conceder la libertad.


Gracias a la importancia de las actividades comerciales, en el mundo musulmán se produjo un gran desarrollo de la vida urbana. Las ciudades musulmanas se estructuraban de la siguiente manera:
  • Medina: parte central de la ciudad que está amurallada, en ella se encontraban las principales construcciones: religiosas (mezquita = templo religioso ; madraza = escuela para aprender el Corán.), civiles (zoco = mercado ; alhóndiga = almacenes de cereales ; hamman = baños públicos), militares (palacios ; alcazabas = fortalezas), jardines y viviendas. El plano urbano era irregular, con calles eran estrechas y sinuosas. A veces existían barrios propios para algunas profesiones (como los curtidores) o para otras ciudadanos de otras religiones (como las juderías).
  • Fuera de la muralla se encontraban los barrios arrabales (más humildes y recientes) y los cementerios.
Ciudad musulmana

Al igual que en otras sociedades patriarcales, en el mundo musulmán la mujer estuvo subordinada al hombre (del padre al marido) y apartada de la administración política y los negocios. Su papel se redujo al ámbito doméstico, encargándose de la casa y el cuidado de los niños.






2. AL-ANDALUS

En el año 711 se produjo la invasión de los musulmanes a la Península ibérica, a la que llamaron "Al-Andalus" tras conquistarla. Su presencia se extenderá a lo largo de ocho siglos (VIII-XV) hasta que la desaparición del Reino nazarí de Granada en 1492 al ser conquistado por los Reyes Católicos.
Cronología del Islam


A) Evolución política de Al-Andalus: 

En el año 710 el reino hispanovisigodo estaba debilitado debido a las luchas internas entre los partidarios del nuevo rey, Rodrigo, y los sucesores del anterior, Witiza. Estos últimos pidieron al gobernador musulamán del norte de África, Musa, que envió un ejército comandado por Tariq a las costas de la actual Cádiz. Tras desembarcar cerca de Gibraltar, las tropas witizanas y musulmanas derrotaron al ejército de Rodrigo en la batalla de Guadalete (711). El rey visigodo murió en el combate y el gobernador norteafricano decidió entonces emprender la conquista de la península.


  • Campaña de conquista (711-716):
Musa desembarcó con un poderoso ejército árabe y beréber (pueblo norteafricano) que se unió a las tropas de Tariq. Avanzaron hacia Toledo, la capital visigoda, que fue conquistada en el 712. Siguieron su avance hacia el norte peninsular y en apenas cuatro años conquistaron las principales ciudades del reino visigodo (Mérida el 713, Zaragoza el 714...), gracias a su superioridad militar, a las medidas favorables aplicadas con la población local (podían convertirse al Islam o conservar sus costumbres a cambio de un impuesto) y por las alianzas establecidas con algunos nobles visigodos.  
Conquista de Al-Andalus
  • Emirato dependiente (716-756):
El poder musulmán se consolidó en casi toda la península salvo en las regiones montañosas del norte: la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. Desde entonces Al-Andalus se convirtió en un emirato (provincia dirigida por un emir) dependiente de Damasco, con capital en Córdoba.
El avance musulmán siguió por el norte hasta ser frenado en dos batallas:
    • Batalla de Covadonga (722): Un ejército guiado por el caudillo visigodo Don Pelayo y formado por los nobles refugiados en el norte y astures, logró  derrotar a los musulmanes en las montañas cantábricas. Desde entonces, se formó un núcleo de resistencia cristiano en torno al reino de Asturias.
    • Batalla de Poitiers (732): El ejército comandado por Carlos Martel frenó el avance musulmán por el reino de los francos, replegando su frontera al sur de los Pirineos.
 


  • Emirato independiente (756-929):
Después de que la dinastía abasí asesinara a los omeyas para hacerse con el Califato musulmán en el 750, el único superviviente de la familia omeya, Abderramán, logró refugiarse en Al-Andalus. Allí organizó un ejército con su seguidores para hacerse con el emirato de Córdoba para el poder en Al-Andalus en el 756. Desde entonces, el emirato andalusí fue independiente políticamente del Califato de Bagdad (consiguió gran prosperidad económica), aunque aún reconocía su autoridad religiosa.




  • Califato de Córdoba (929-1031):
En el 929 el emir Abderramán III aprovechó la debilidad del poder en Bagdad para proclamarse "Califa", uniendo el poder político a la autoridad religiosa. Fue el periodo de mayor esplendor de Al-Andalus, tanto por las campañas de castigo y saqueo (razzias) emprendidas contra los reinos cristianos del norte por el general Almanzor, como por el desarrollo cultural de Córdoba, con la ampliación definitiva de la Mezquita aljama y la construcción de Medina Azahara.



  • Reinos de Taifas (1031-1085):
Una crisis interna llevó a la desintegración del califato en una multitud depequeños reinos independientes (taifas), cuya debilidad permitió a los reinos cristianos del norte avanzar reconquistando territorios peninsulares. 


  • Imperios norteafricanos (1085-1212):
Ante el avance de los reinos cristianos, los reinos de taifas pidieron ayuda a los musulmanes del norte de África. De este modo, primero los almorávides y luego los almohades, consiguieron restablecer la unidad de Al-Andalus bajo su control. Sin embargo, el avance cristiano continuó hasta que una coalición de los reinos cristianos de Castilla, Aragón, Navarra y Portugal derrotó al ejército almohade en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), permitiendo la reconquista de todo el valle del Guadalquivir.


  • Reino de Granada (1238-1492):
Tras la derrota de los almohades los reinos cristianos fueron conquistando los restos de Al-Andalus excepto el Reino de Granada. Allí, los sultanes de la dinastía nazarí pudieron sobrevivir durante más de dos siglos al someterse como reino vasallo a cambio de pagar altos tributos a los reinos cristianos peninsulares. Finalmente fue conquistado por los Reyes Católicos a finales del siglo XV, cayendo la ciudad de Granada en 1492.



B) Economía andalusí: 

  • La principal actividad económica fue la agricultura, basada en los cultivos de secano (trigo, vid y olivo), explotados en latifundios (grandes explotaciones). Además, los musulmanes introdujeron nuevos cultivos (arroz, caña de azúcar, cítricos, algodón, palmeras...) y avances en las técnicas de regadío (norias, acequias...).
  • La ganadería tuvo una función complementaria y principalmente se desarrolló la ovina (alimento y lana), aunque se introdujeron nuevas formas como la cría de palomas y la apicultura (abejas).
  • La artesanía tuvo un importante desarrollo, ya que productos como el cuero, el vidrio, la cerámica y los tejidos se destinaban a la exportación (vendidos fuera de Al-Andalus).
  • El comercio prosperó dentro de Al-Andalus gracias a su posición estratégica entre el mundo cristiano europeo y el musulmán norteafricano, además de quedar integrada dentro de las grandes rutas comerciales del Califato. Al-Andalus exportaba productos artesanales y aceite, mientras que importaba oro, metales, productos de lujo y esclavos.                                                                                                  El comercio permitió el desarrollo de la moneda (dinares y dirhams) y de las ciudades, en las cuales se encontraban los zocos (mercados) y las alhondigas (almacenes de cereales). En Al-Andalus las antiguas ciudades visigodas crecieron (Sevilla, Toledo, Lisboa, Valencia) y se fundaron otras nuevas (Algeciras, Murcia, Almería, Madrid).


C) LA SOCIEDAD EN AL-ANDALUS:
Convivieron diferentes grupos sociales con diferentes derechos según su religión y su origen.
  • Por un lado, estaba la amplia mayoría de musulmanes, que pagaban menos impuestos y ocupaban altos cargos políticos y administrativos. Dentro de ellos se diferenciaban según su origen en: árabes (minoría social más rica y poderosa), bereberes (proceden del norte de África y ocupaban puestos intermedios de la administración, generalmente establecidos en las zonas más conflictivas y peligrosas, como las fronteras con los reinos del norte peninsular), y muladíes (habitantes peninsulares convertidos al Islam, con poca participación política y dedicados a la agricultura).
  • Por el otro, una población minoritaria de no musulmanes, que sí conservaba su religión a cambio de pagar más impuestos. Básicamente eran: judíos (que vivían en barrios aislados llamados sinagogas y se dedicaban a la artesanía, el comercio y los préstamos) y mozárabes (cristianos que mantienen sus posesiones y se dedican a labores artesanales). Además, estaban los esclavos (prisioneros de guerra del norte peninsular o del resto de Europa), que eran destinados a trabajos muy duros (minas y salinas) o al servicio doméstico.
La relación entre los distintos grupos sociales fue generalmente pacífica aunque en ocasiones estallaron conflictos entre musulmanes frente a mozárabes y judíos que eran perseguidos, o entre árabes y bereberes, que se sentían marginados respecto a los primeros en la administración.

3. CULTURA Y ARTE ISLÁMICO

La cultura musulmana se basa en la existencia de una lengua común para todos los musulmanes (el árabe) y en la fuerte presencia de su religión (el Islam) en todos los aspectos de la vida, incluido el arte.
  1. El árabe fue la lengua oficial y culta, empleada por la administración y los escritores, ya que fue la lengua empleada por Mahoma para escribir su libro sagrado (el Corán) y en la que sus primeros seguidores musulmanes difundieron el nuevo mensaje religioso. A menudo algunas palabras en árabe se adaptaron a los lugares conquistados, mezclándose con las lenguas romances locales. Por eso hoy en día existen muchas palabras de origen árabe en castellano (aceite, azúcar, algodón, almohada, alfombra).
    Los árabes introdujeron importantes avances en Occidente como los números arábigos y el sistema decimal (que usamos hoy en día), la brújula y el astrolabio, el papel, el ajedrez, etc. Además, recuperaron el pensamiento de los antiguos filósofos y matemáticos griegos, que se habían perdido en la Europa cristiana tras el caída del Imperio Romano de Occidente.
    En Al-Andalus hubo un importante desarrollo cultural. La biblioteca de Córdoba llegó a tener 400 mil ejemplares en tiempos del califa Al-Hakam II. Además, hubo importantes filósofos como Averroes, médicos como Al-Zaharawi, astrónomos como Azarquiel, y poetas como Ibn Hazm (autor de El collar de la paloma).
  2. El arte musulmán destacó por la importancia que dio a la decoración arquitectónica, ya que al tener prohibida la representación de figuras humanas apenas desarrollaron la escultura y la pintura. Los temas más utilizados para decorar los edificios fueron las formas geométricas (lacería), las vegetales (ataurique) y la propia caligrafía con versículos del Corán. A pesar de utilizar materiales pobres (madera, ladrillo, yeso, azulejo...), los edificios musulmanes resultaban muy vistosos por su bella y exuberante decoración
    Además, la arquitectura musulmana se caracterizó por su capacidad para adoptar elementos artísticos de diversa procedencia (arcos de medio punto romanos, de herradura visigodos y polilobulados y apuntados orientales, mosaicos, bóvedas y cúpulas bizantinas, etc. ).
     
    Cúpula gallonada (Mezquita de Córdoba)
Mihrab (Mezquita de Córdoba)

Entre las construcciones más importantes del arte musulmán destacaron:
  • Mezquitas: templos religiosos, en los que se reunía toda la comunidad de musulmanes para realizar los rezos más importantes (viernes) y celebración religiosas significativas (final del Ramadán, fiesta del cordero...). Las más importantes fueron la Mezquita de la Meca, de Jerusalén, de Samarra, de Kairuán, y en Al-Andalus la Mezquita mayor de CórdobaTodas las mezquitas presentaban la misma distribución; están divididas en tres partes:
    • La sala de oración: espacio interior de gran tamaño, cubierta y dividido en galerías por columnas, el último el muro es la quibla, que estaba mirando hacia La Meca y se marcaba con el mihrab (hornacina o pequeña capilla para autoridades importantes). Allí se situaba el imán para dirigir la oración desde un púlpito llamado mimbar.
    • El patio: estaba porticado y solían tener vegetación (arboles y plantas ornamentales) y alguna fuente para realizar el ritual de purificación (abluciones) antes de entrar a rezar.
    • El alminar o minarete: es una torre alta desde la que el muecín realiza la llamada a la oración.
Mezquita de Córdoba
Interior de Mezquita de Córdoba
  • Otros edificios importantes fueron los palacios (residencias de los califas, emires y sultanes), las alcazabas (fortalezas defensivas) y los mausoleos (tumbas monumentales). De este tipo de construcciones civiles existen importantes referencias en Al-Andalus como fueron el palacio de Medina Azahara en Córdoba, los Palacios Nazaríes de la Alhambra, la Aljafería de Zaragoza o la Alcazaba de Málaga.
Medina Azahara (Córdoba)
Palacio de Comares en la Alhambra (Granada)
Aljafería de Zaragoza
Alcazaba de Málaga

Aquí os dejo otra recopilación de entretenidos vídeos sobre el nacimiento y la expansión del Islam.





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