Tema 5º: LOS ESPACIOS DEL SECTOR PRIMARIO

1. LOS ESPACIOS RURALES.
El espacio rural o agrario es el territorio donde se desarrollan las actividades agrícolas, ganaderas y la explotación forestal. Actualmente estas actividades se han diversificado proliferando las actividades recreativas, industriales y de servicios.
     

La diversidad de espacios rurales es el resultado de la influencia de diversos factores físicos y humanos.

1.1  Medio Natural:
La actividad agraria es muy dependiente del medio físico sobre el que se desarrolla. A pesar de los progresos técnicos actuales, que permiten modificarlo para obtener un mejor aprovechamiento (regadío, abonado de suelos, cultivos transgénicos…), el medio físico sigue ejerciendo una influencia desfavorable para el sector agrario español: relieve elevado y abrupto (facilita la erosión y dificulta la mecanización), el clima predominante no es muy húmedo y presenta sequía estival (especialmente, en el sur y sudeste donde llega a ser semiárido), y los suelos en general son de calidad mediocre.

1.2    Estructura agraria:
Tradicionalmente se ha caracterizaba por el empleo de una mano de obra numerosa, el predominio de pequeñas y medianas explotaciones con escaso desarrollo tecnológico, con bajos rendimientos y una producción orientaba al autoconsumo y al mercado interno.
Estas características empezaron a transformarse desde la década de los 60, hasta presentar las características propias del espacio agrario actual:
  •         Predominio de una población escasa y envejecida.
  •         Tendencia al aumento del tamaño de las explotaciones agrarias.
  •         Incorporación de avances tecnológicos (maquinaria, abonos, pesticidas…).
  •         Aumento de los rendimientos.
  •         Producción orientada a un mercado globalizado.


Las principales transformaciones que ha sufrido el sector agrario son:
·         Demográficas:
La población rural ha descendido de manera notable en España, empleando en 2014 a aproximadamente 1 millón de trabajadores, lo que representa el 4'4 % de la población activa. No obstante, se observan importantes contrastes entre comunidades autónomas. Así, en Madrid el porcentaje supone el 0´4 % del total de su población activa, mientras que en otras como Murcia es el 13'1%, en Extremadura un 10´9% y en Andalucía el 8'4 %.

La causa principal ha sido el éxodo rural motivado por la mecanización de las tareas agrarias y por las bajas rentas agrarias, lo que propició un gran flujo migratorio desde el mundo rural a los polos industriales de España y Europa.
Las consecuencias de esta situación han sido el despoblamiento de esas zonas  y el envejecimiento de la población rural.

·         Sistema productivo:
Las principales transformaciones han sido la disminución del número de explotaciones y el aumento de su tamaño medio gracias a la concentración parcelaria y a la disminución del número de pequeños propietarios.

En cuanto al sistema de propiedad de la tierra ha disminuido el número de pequeños propietarios, aunque la titularidad de la tierra en España aún se caracteriza por la dicotomía entre:
o   Latifundio o gran propiedad (más de 100 Ha.): reúne a más del 50 % de las tierras y sólo el 0,8 % de los propietarios. Predomina en Andalucía, Extremadura y zonas de Castilla La Mancha.
Sus orígenes son históricos, desarrollándose especialmente durante la Reconquista y con las desamortizaciones del siglo XIX.
El latifundio se ha caracterizado tradicionalmente por el absentismo de los propietarios, los bajos rendimientos y las malas condiciones laborales de un elevado número de jornaleros.
o   La pequeña propiedad o minifundio (hasta 10 Ha.): reúne al 2 % de las tierras y al 52 % de los propietarios. Predomina en el norte y la Comunidad Valenciana.
Los bajos ingresos que generan dificultan la modernización del sector, por lo que suelen explotarse de modo parcial o complementario.



·         Tecnológicas:
A partir de la década de los 60 se han producido cambios significativos como la mecanización de las labores agrarias, la selección de semillas y razas ganaderas, y el uso de fertilizantes químicos y productos fitosanitarios, se han traducido en la intensificación de la producción y el incremento de los rendimientos. En 2014, la producción del sector primario supuso el 2'3% del PIB español.

1.3    El poblamiento rural y el hábitat rural:
Generalmente se considera poblamiento rural a los núcleos de población de menos de 10000 habitantes, aunque en verdad resulta ser una definición un tanto imprecisa.
El origen de sus emplazamientos está relacionado con las condiciones naturales del relieve, la presencia de agua, la disponibilidad de recursos naturales y con factores históricos (la repoblación tras la Reconquista en la Edad Media).

En base al tipo del poblamiento rural distinguimos dos modelos:
  • ·         Disperso: la casa rural está rodeada de campo de cultivo y de prados. Es característico de la periferia peninsular, Baleares y Canarias. 


      Presenta diversos subtipos que son:
o   Disperso absoluto: se localiza en espacios reducidos de montaña basados en la explotación ganadera y forestal (montañas cantábricas, valle del Pas, y Prepirineo catalán).
o   Disperso laxo: pequeñas agrupaciones de casas formando aldeas o parroquias.
o   Disperso intercalar: donde las casas están rodeadas de su propio terrazo, diseminadas entre núcleos concentrados primitivos. Predominan en el norte peninsular (caserío vasco), el área levantina mediterránea (masía catalana) y en las vegas del sur (cortijo andaluz).


  • ·         Concentrado: donde las viviendas se disponen unas junto a otras se extienden prácticamente por todo el territorio español. Más común en el interior peninsular. Destacan dos tipos:
o   Lineal: casas en torno a lo largo de una vía o carretera.
o   Apiñado: casas agrupadas alrededor de un núcleo, generalmente una iglesia.



Desde mediados del siglo XX muchos de estos poblamientos rurales han sufrido transformaciones, originadas principalmente por el despoblamiento rural y la pérdida de peso económico del sector agrario (pueblos abandonados, usos residenciales en áreas periurbanas y turísticos en zonas costeras, etc.).


En cuanto al hábitat rural podemos destacar las distintas tipologías y diversos materiales con los que se construyen las viviendas y otras edificaciones del poblamiento rural. Desde las casa de  piedra características en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, a las casas de barro en tapial o adobe características de ambas mesetas y el entorno levantino. 



1.4    La política agraria.
Las actuaciones políticas también repercuten directamente en el espacio agrario. En este sentido, la mayor transformación en la política agraria española se experimentó tras la entrada en la UE en 1986. A partir de ese momento comienza a aplicarse la PAC (Política Agraria Común), cuyo objetivo a nivel comunitario es doble: por un lado, asegurar un nivel de vida razonable para los productores agrarios, y por otro, garantizar a los consumidores de un suministro estable de alimentos y a precios asequibles. Para ello se desarrolla en tres dimensiones: apoyo al mercado, apoyo a la renta y desarrollo rural.
Desde entonoces, España se integró en el mercado interior comunitario (producción y precios máximos y mínimos fijados por la UE) y los intercambios con el resto de países miembros se liberalizaron (reorientación de las relaciones comerciales, tanto exportaciones como importaciones). Para afrontar este cambio, el sector agrario español realizó un gran esfuerzo para modernizarse y aumentar su productividad, calidad y competitividad, aunque se recibieron fondos comunitarios (FEOGA y FSE). 
Como contrapartida, España se ha visto afectada por los problemas que han afectado a la actividad agraria comunitaria y por las medidas adoptadas para paliarlos en las últimas reformas de la PAC; tales como: necesidad de bajar los precios para ser más competitivos internacionalmente, establecer cuotas y subvenciones para no generar excedentes productivos, deterioro medioambiental por el uso de productos químicos, despoblamiento del mundo rural, etc.



Las consecuencias de la PAC han sido especialmente problemáticas en aquellas regiones que cuentan con producciones excedentarias y poco competitivas (la zona cantábrica, la zona central, y sobre todo los cultivos del cereal y del viñedo peninsular), mientras que en otras han resultado positivas, sobre todo en la zona del litoral mediterráneo y andaluz, que han encontrado un buen mercado para sus productos hortofrutícolas. 
La última reforma de la PAC se produjo en 2013 con el objetivo de reforzar la competitividad del sector agrícola, promover la agricultura sostenible y la innovación y apoyar el empleo y el crecimiento en las zonas rurales.

2. LOS USOS DEL ESPACIO AGRARIO
La distribución espacial de los espacios agrarios del suelo en España a inicios del siglo XXI era la siguiente: 35’5 % de tierras de cultivo, 14’3 de prados y pastizales, 32’6 de terreno forestal y un 17’6 % de otras superficies.


2.1- LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA
La agricultura tradicional se basaba en el policultivo, usaba técnicas atrasadas y sistemas de cultivo extensivos, empleando mucha mano de obra pero obteniendo unos rendimientos bajos. Actualmente se han producido una serie de transformaciones en la estructura agrícola:
§  Tendencia a la especialización de productos que se adapten mejor a la región productora (ventaja competitiva).

§  Se ha modernizado el sector: incremento de la mecanización, consumo de pesticidas y fertilizantes, utilización de semillas seleccionadas y de cultivos transgénicos, y empleo de nuevas técnicas como el acolchado (consiste en cubrir el suelo con bandas de plástico, así se protege el cultivo contra heladas y se retiene la humedad), el enarenado (se prepara el terreno con una capa de estiércol y encima otra de arena, así la arena filtra la humedad que es retenida luego por el estiércol), los invernaderos (estructuras fijas cubiertas de plástico que crean un microclima cálido y húmedo) y los cultivos hidropónicos (no precisan de suelo, ya que se sujeta la raíz de la planta con grava y se la alimenta con soluciones de sales inorgánicas).

§  La agricultura intensiva gana peso frente a la extensiva, gracias a la ampliación del regadío (mayor importancia en la España mediterránea) y el abandono del barbecho (aún importante en el oeste del interior peninsular, siendo a veces remunerado por la UE).

El peso del sector agrícola dentro de la Producción Final Agraria (PFA) ha decrecido en las últimas décadas; sin embargo, en 2013 todavía supuso el 61’5%  de la misma (casi 26000 millones de euros).



Los cultivos más destacados son:


  •  Cereales: tanto los destinados al consumo humano (trigo, arroz) como los orientados a la fabricación de piensos (avena, maíz, cebada). Las áreas de cultivo varían según el tipo de cereal: de secano (interior peninsular) o exigente de gran cantidad de agua (norte y áreas encharcadas).
  •  Leguminosas: principalmente destinadas al consumo humano (garbanzo, lenteja, alubia). Su área de cultivo coincide con la cerealística, siendo frecuente la rotación entre sendos cultivos.
    • Olivo: el 90% de la producción se destina a aceite. Las campiñas de Andalucía y Extremadura son las principales zonas productoras. España es el mayor productor de aceite del mundo (casi el 40% del total); sin embargo, la alta competitividad ha llevado a los productores a potenciar la calidad del producto (aceite virgen extra).
    • Vid: aunque también se destina al consumo fresco, la principal producción de los viñedos se destina a la elaboración de vino. Las principales áreas vinícolas de España son: Castilla-La Mancha, Rioja, Ribera del Duero, Rías Bajas, Jerez, Altiplano murciano, Penedés…). Debido a los bajos rendimientos productivos, las últimas reformas de la PAC han orientado al sector hacia la búsqueda de una mayor calidad para ser más competitivos en el mercado europeo.
    • Productos hortofrutícolas: destinados al consumo fresco y a la industria conservera, siendo cada vez mayor la demanda del mercado exterior (importante aportación a la balanza de pagos española). Las principales zonas productoras son las tierras de regadío (Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía Oriental, Canarias), salvo cultivos de secano como el almendro.
    • Cultivos industriales: son aquellos que requieren una transformación industrial previa a su consumo (girasol, remolacha azucarera, tabaco, algodón…). Su producción requiere una gran capitalización, a veces incluso sufragada directamente por las propias industrias. Las principales áreas productoras de la península son: Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura y el Valle del Duero.
    • Cultivos forrajeros: son aquellos destinados directamente a la alimentación del ganado (alfalfa, veza, maíz forrajero). Su producción ha aumentado en los últimos años conforme ha crecido también la importancia del sector ganadero en la PFA. Las principales áreas de cultivo se dan en la España húmeda y en zonas de regadío.





    2.2- LA ACTIVIDAD GANADERA

    La ganadería tradicional en España se basaba en la coexistencia de diversas especies ganaderas autóctonas dentro de un mismo ámbito. Eran pequeñas explotaciones de tipo extensivo, poco tecnificadas, con abundante mano de obra y bajos rendimientos productivos. Sin embargo, al igual que ocurre con la agricultura, la ganadería española sufrido una serie de importantes transformaciones desde la década de 1960 y especialmente desde la entrada de España en la UE (1986).
    • ·    Tendencia a la especialización en producción cárnica o láctea. Se han sustituido las razas autóctonas por otras extranjeras más productivas en algunos de sendos aspectos (por ej., la introducción de la vaca frisona para la producción láctea). Recientemente, la UE ha subvencionado la recuperación de especies nacionales, especialmente en el sector ovino y caprino.
    • ·         Aumento de la inversión en mecanización y del tamaño de las explotaciones.
    • ·       Avance de la ganadería de tipo intensivo (estabulada y alimentada con piensos), en especial cerca de los mercados de consumo para abaratar los costes de distribución.


    No obstante, a pesar del desarrollo experimentado por el sector ganadero español, aún presenta algunos problemas estructurales que le restan competitividad:
         -   Escasez de pastos naturales para el ganado, excepto en la España húmeda. Provoca una fuerte dependencia de piensos y cultivos forrajeros, lo cual encarece la producción.
    -             El tamaño de muchas explotaciones aún sigue siendo inadecuado para satisfacer una demanda cada vez más creciente.
    -       Gran competitividad dentro del mercado comunitario, ya que otros países miembros tienen un cupo de producción cárnica y láctea mayor que España. Esto ha causado la imposición de cuotas productivas para evitar los excedentes (especialmente en el sector bovino).
    -     Estricta normativa comunitaria en sanidad animal, que encarece los costes productivos, especialmente cuando surgen brotes epidémicos (como la peste porcina a finales de los 90).

    La producción ganadera ha aumentado su participación en la PFA hasta situarse en torno al 38’5 %. Incluso hay comunidades como Asturias, Galicia, Cantabria, País Vasco y Cataluña donde es cifra asciende hasta el 60%.






    o   Ganadería bovina: diferenciamos entre la producción cárnica o láctea.
    El ganado bovino de aptitud cárnica se localiza en zonas de montaña y en las dehesas de las penillanuras peninsulares. Su régimen de explotación es de tipo extensivo, mientras que en el ganado bovino de aptitud lechera es de tipo mixto e intensivo, sobre todo cerca de los núcleos urbanos. Este último requiere una mayor inversión económica para maquinaria, estabulación y piensos.

    o   Ganadería ovina: producción mixta de carne y leche (elaboración de quesos).
    Se localiza en los secanos del interior peninsular y su explotación se da en tres regímenes diferentes: trashumante (en retroceso), estante (subsidiaria de la agricultura) y estabulada (más productiva).

    o   Ganadería porcina: consumo de carne fresca y en chacinería.
    El régimen de explotación es intensivo e industrial, sobre todo en  Cataluña, siendo frecuente el empleo de razas extranjeras y de piensos de engorde. En cambio, en Extremadura y las dehesas de Sierra Morena y Salamanca, la explotación es de tipo extensivo (pastos y bellotas) y basada en especies autóctonas (cerdo ibérico).

    o   Ganadería avícola: producción de carne y huevos.
    Es el tipo de explotación ganadera más intensiva e industrializada. Se localiza principalmente en Cataluña, Aragón y Castilla y León. 


    2.3-  LA EXPLOTACIÓN FORESTAL

    El terreno forestal en España ocupa una extensión de 16’4 millones de hectáreas, constituida por bosques de frondosas (haya, roble, castaño, chopo) y por coníferas (pino resinero y carrasco).
    El destino de la producción forestal es básicamente: madera, resina y corcho (España es la 2ª productora de corcho del mundo). Aunque la producción maderera ha aumentado en los últimos años, resulta aún insuficiente para la demanda interna y supone un importante perjuicio para la balanza comercial agraria española. La razón principal es el problema de la deforestación por las talas, los incendios, la desertifización y las enfermedades forestales.
    Las principales áreas productoras son las provincias del norte peninsular y Huelva.

    Producción de corcho por provincias


    2.4- LOS NUEVOS USOS DEL ESPACIO RURAL

    El espacio rural está diversificando sus actividades con la implantación de usos del suelo distintos a los tradicionales.
    •       Usos residenciales: como segunda vivienda o residencia vacacional.
    •           Usos industriales: localización de ciertas industrias atraídas por los precios más baratos del suelo y la disponibilidad de mano de obra.
    •       Usos turísticos: la naturaleza y las tradiciones rurales como reclamo turístico.
    •            Usos recreativos: como la caza o los deportes de naturaleza


      .

    Las consecuencias son tanto positivas (recuperación de las economías rurales) como negativas (degradación de los espacios naturales). Para potenciar los efectos positivos y evitar los impactos negativos, resulta necesario llevar a cabo políticas de ordenación rural para armonizar los diversos usos.



    3. LOS PAISAJES AGRARIOS DE ESPAÑA.
    El paisaje agrario es la morfología que presenta el espacio rural y que resulta de la combinación del medio natural con la actividad agraria practicada en él. La diversidad de factores explica la variedad de paisajes agrarios existentes en España.
                                      

    3.1. El paisaje agrario en la España húmeda.
    Localizado en el norte y noroeste peninsular. El relieve es accidentado, con escasas superficies llanas, y cuenta con un clima oceánico, lluvioso todo el año.
    ·         La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:
    -       Fuerte impacto de la emigración rural hacia las ciudades ante la escasez de ingresos agrarios. Por eso, aunque tradicionalmente era una población muy numerosa, hoy día es escasa y se encuentra envejecida. El poblamiento predominante es disperso intercalar (aldeas y parroquias).
    -          Predomina la propiedad en minifundios (menos de 10 Ha), pequeñas parcelas delimitadas por muros de piedra, por setos o por árboles dado lugar a un paisaje de bocage. La mecanización resulta difícil por lo que la rentabilidad de estas explotaciones es baja. Los usos del suelo son principalmente ganaderos.
    ·   La ganadería bovina es la actividad económica más importante, favorecida por los condicionantes físicos (relieve y precipitaciones) y por la creciente demanda de productos lácteos y cárnicos. Predominan las explotaciones pequeñas y medianas, que han realizado importantes esfuerzos en modernizar el sector. Sin embargo,  la elevada competitividad y las restricciones impuestas con la entrada en el mercado comunitario (se fijan cuotas de producción y controlan los precios), dificulta la productividad del sector. Eso explica que algunas pequeñas explotaciones hayan optado por una actividad ganadera a tiempo parcial.
    Ganadería bovina (láctea)
    ·     La agricultura es de secano, debido a la abundancia y regularidad de las precipitaciones (no precisa regadío). Tradicionalmente se basada en el autoconsumo por lo que se daba el policultivo, pero en la actualidad se practica el cultivo de huerta (patatas, leguminosas, cereales, frutas y hortalizas) y plantas forrajeras (prados, alfalfa, trébol, maíz forrajero) vinculadas a la ganadería.
    Huerto de policultivo


    ·         La explotación forestal se destina a la industria del mueble o a la obtención de pasta de papel.
    Tala de eucaliptos para la industria papelera


    3.2. El paisaje del interior peninsular.
    Está localizado en las dos mesetas y la depresión del Ebro. Condicionado por una elevada altitud media en los páramos y campiñas de la Meseta, y un clima mediterráneo continentalizado, con sequía estival y riesgo de heladas en invierno.
    ·      La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:
       - Despoblación, debido a la emigración, y  poblamiento es concentrado en pueblos.
       - El sistema de propiedad es variado: predominio del minifundio en el valle del Duero y en los regadíos del Ebro, y grandes propiedades en Salamanca, Burgos, Castilla-La Mancha y secanos aragoneses y extremeños, explotadas bajo la forma de openfields.
       -  Los usos del suelo son variados.
    ·      La agricultura es la actividad agraria más importante (44% de la superficie). Hay que diferenciar entre los cultivos de secano en los páramos y campiñas de la Meseta y en áreas no regadas del valle del Ebro, y los cultivos de regadío en las vegas de los ríos y cerca de núcleos poblacionales, gracias al uso de agua embalsada y subterránea.  
    Entre los cultivos de secano destaca la tríada mediterránea: cereal, vid y olivo; siendo a veces sustituido el tradicional cultivo de trigo por la cebada o el girasol (cultivo industrial). Por su parte, en las zonas de regadío se cultivan productos hortofrutícolas (vinculados a la industria conservera) y plantas industriales como la remolacha azucarera.
    Campo de cereal (Palencia)
    Viñedos (La Rioja)
    Cultivo de espárrago para  la industria conservera (Navarra)

    ·      La ganadería tiene importancia en ciertas zonas. En los secanos castellanos y la depresión del Ebro predomina la ganadería ovina, mientras que cerca de núcleos urbanos destacan el ganado estabulado bovino y porcino (influjo de la demanda láctea y cárnica). En Extremadura se desarrolla la ganadería en dehesa, un tipo de explotación extensiva característica que combina en zonas de sierra, el aprovechamiento forestal (bellotas) con los pastos y los cultivos forrajeros. Aquí, las cabañas ganaderas más importantes son la ovina y porcina, y secundariamente la bovina.
    Granja bovina (Ávila)

    Ganadería porcina extensiva (Extremadura)
    Ganadería ovina extensiva (Castilla y León)
     ·      La explotación forestal se enfoca a la madera de encina y del alcornoque, sobre todo en la mitad occidental, junto a otras áreas como los pinares en el Sistema ibérico.
    Extracción de corteza de alcornoque para corchos (Extremadura)
    Extracción de resina de pino (Soria)

    3.3. El paisaje agrario mediterráneo.
    Comprende el litoral y prelitoral mediterráneo, valle del Guadalquivir y Baleares. Condicionado por su relieve accidentado y un clima mediterráneo costero con largas sequías en verano.
    ·      La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:
    -    Población muy numerosa, tradicionalmente dispersa pero que hoy torna a núcleos concentrados excepto en las costas litorales.
    -          El sistema de propiedad es variado: predomina el minifundio en las zonas de regadío, mientras que en el secano lo hacen las propiedades medianas en zona levantina y catalana, y las grandes propiedades (latifundios) en Andalucía occidental.
    -          Los usos del suelo son diversos.

    ·      La agricultura presenta una clara diferenciación entre los cultivos de regadío, favorecidos por la elevada insolación, suelos ricos de las vegas fluviales y a la elevada demanda, y los cultivos de secano, que se dan en las campiñas y las zonas más montañosas. Los cultivos de regadío se componen de: horticultura temprana (en invernadero o al aire libre), cítricos y frutales mediterráneos, y frutos tropicales en reductos costero de Granada y Málaga. En cuanto a las plantaciones de secano, se imponen la trilogía mediterránea (cereal, olivo y vid) junto al almendro (especialmente en pre-litoral levantino).
    Invernaderos de Almería
    Floración árboles frutales de Cieza (Murcia)
    Limoneros en Santomera (Murcia)
    Chirimoyos en Costa Tropical (Granada)

    Olivares en Jaén

    Almendros en Puig Campana (Alicante)

    ·      La ganadería tiene importancia en zonas concretas: en Cataluña destaca la explotación intensiva de la cabaña porcina y avícola, mientras que en los secanos y campiñas del Guadalquivir destaca la explotación extensiva de ganadería ovina y bovina (reses bravas).
    Granja porcina (Cataluña)
    Toros de lidia en dehesa (Sevilla)

    3.4. El paisaje agrario de montaña.
    Está localizado en territorios por encima de 1000 m. de altitud y presenta un relieve de fuertes pendientes.
    El clima es frío en invierno, con frecuentes precipitaciones en forma de nieve.
    ·      La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:
    -          Baja densidad de población, con tradición de poblamiento disperso que actualmente tiende a abandonarse en favor de una concentración en pueblos.
    -          El sistema de propiedad es la pequeña propiedad en parcelas cerradas separadas entre sí. Se da también la existencia de montes y praderas de uso común.
    -    Los usos del suelo son diversos y complementarios. Se da la agricultura en los valles, explotación forestal en los bosques, ganadería en los matorrales y pastos en las cumbres.
    ·      La agricultura incluye cultivos de huerta en el fondo de los valles del norte peninsular, así como cultivos de secano (almendros y olivos) en bancales y terrazas de las montañas del levante y sur.
    ·      La ganadería pasta en régimen extensivo. En las montañas del norte predomina la cabaña bovina y ovina, mientras que en la montaña mediterránea destaca la ganadería ovina, practicada en trashumancia local.
    ·     La explotación forestal se centra en el aprovechamiento de la leña como combustible y de la madera como el eucalipto, el castaño o el pino.
    Ganado pastando en el Valle del Pas (Cantabria)
    Cultivos en bancales (laderas de Sierra Nevada)
    3.5. El paisaje agrario canario.
    Localizado sólo en las islas Canarias, se corresponde a un medio físico caracterizado por un relieve volcánico y un clima cálido durante todo el año con precipitaciones escasas en las zonas bajas.
    ·      La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:
    -          Población rural en retroceso, debido a la influencia del sector terciario (turismo). Predomina el poblamiento concentrado pero los pueblos no suelen rebasar las 500 casas.
    -          El sistema de propiedad es variado: con minifundismo en las zonas medias y altas y grandes propiedades en las zonas costeras de regadío.
    ·      La agricultura tiene una escasa superficie cultivable, pero presenta destacadas diferencias. En las áreas litorales se da el monocultivo para la exportación (plátano, tomate, patata), el cultivo bajo plástico (pepino, flores,...) y los productos tropicales (piña, papaya, mango, aguacate). En cambio, en las zonas medias y altas se da una agricultura tradicional, que practica el policultivo de secano para el autoconsumo.
    Plantación de plataneras (Tenerife)
    Cultivo de piña (El Hierro)

    Viñedos (Lanzarote)

    ·      La ganadería predominante en las Canarias es principalmente caprina, de producción escasa (lácteos para queso) y asociada a la agricultura.
    Ganado caprino (Fuerteventura)
    ·      La explotación forestal se centra en la madera de los pinares y la laurisilva para el carboneo.




    4.- LAS DINÁMICAS RECIENTES DEL MUNDO RURAL
    Las transformaciones sufridas por el sector agrario en las últimas décadas no han afectado por igual a los distintos espacios rurales de España, favoreciendo más a unas áreas que a otras. Sin embargo, en general todas han debido afrontar la “crisis del mundo rural”, una serie de problemas que han motivado el desarrollo de políticas de ordenación del espacio rural para buscarles solución.

    4.1.- La crisis y los problemas del mundo rural.
    Sus principales indicadores son:
    o   Descenso de la población activa ocupada (un 4% en 2013).
    o   Disminución de su contribución relativa al P.I.B (por debajo del 3%), aunque mayor en cuanto al valor económico de la producción.
    o   La reducción de la participación agraria en el comercio exterior hasta final del siglo XX, cuando la balanza comercial vuelve a ser positiva para el sector.

    Los problemas que presenta el espacio rural español son:
    a) Demográficos:
    -  Disminución y el envejecimiento de la población rural como consecuencia de la emigración de
    jóvenes a las ciudades.
    -  Escasa cualificación de la mano de obra, que dificulta su reconversión hacia otras actividades.

    b) Económicos:
    Escasa diversificación económica del espacio rural, cuya principal consecuencia es el paro agrario (especialmente en zonas latifundistas).
    -  La actividad agraria debe adaptarse a los cambios producidos en la demanda alimentaria y en la dieta, por lo que su dependencia del mercado y de la industria es cada vez mayor.
    - La PAC exige una mayor modernización agraria para incrementar la competitividad y los rendimientos, a la vez que impone cuotas productivas para limitar los excedentes y controla los precios para evitar la devaluación de los productos agrarios.

    c) Medioambientales;
    - La actividad agraria repercute en la degradación del medio natural. Así, la vegetación se deteriora por la deforestación de amplios espacios (roturados para obtener terrenos agrícolas) y el aumento de la erosión.
    - El suelo se deteriora por la sobreexplotación y la contaminación (pesticidas, abonos químicos)
    - Las aguas superficiales y los acuíferos sufren problemas de sobreexplotación y contaminación.

    4.2.- La ordenación del espacio rural
    En la actualidad los problemas agrarios deben abordarse globalmente mediante políticas de ordenación del espacio rural, en las que intervienen la Unión Europea, las comunidades autónomas y las administraciones locales.
    §  Unión Europea: a través de la política de desarrollo rural, aporta fondos estructurales (FEADER) a las regiones agrarias más desfavorecidas, mejorando las explotaciones, diversificando las actividades y creando infraestructuras necesarias para la población residente.
    Además, financia el programa Leader que ayuda a las regiones más afectadas negativamente por la PAC, subvencionando actividades innovadoras como el turismo rural o la agricultura ecológica.
    §     Comunidades Autónomas: intervienen en la ordenación rural gracias a sus competencias territoriales.
    §  Administraciones locales: actúan a nivel municipal, principalmente fomentando el potencial de la localidad y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.

    Las principales líneas de actuación para el ordenamiento rural son:
    ü  La mejora de las infraestructuras, equipamientos y calidad de vida: para revertir la pérdida de población y atraer a nuevos habitantes.
    ü  El desarrollo económico: con iniciativas dirigidas a la diversificación de las actividades como el fomento de las agroindustrias y del turismo rural, la modernización y el aumento de la calidad de la producción (denominaciones de origen y productos ecológicos) y por último, con la promoción de cooperativas de trabajadores.
    ü  La preservación del medio ambiente. La U.E financia medidas para la preservación del medio ambiente, como la dedicación de las tierras a la silvicultura, el mantenimiento de la población y de las actividades tradicionales.

    El reciente fomento la agricultura ecológica, ha supuesto un importante impulso para en el sector agrícola de la U.E. en la actualidad (crecimiento anual del 40%). En concreto, España ha multiplicado su producción por seis en este sub-sector, aunque prácticamente el 75% de la producción se destina a la exportación. 




    5. LOS ESPACIOS DE LA ACTIVIDAD PESQUERA
    5.1- LA ACTIVIDAD PESQUERA
    La pesca es una actividad pesquera de antigua tradición en España. Ha perdido peso en el conjunto de la economía, aunque sigue siendo muy importante en ocho regiones costeras: gallega, cantábrica, tramontana, levantina, surmediterránea, suratlántica y canaria.
    La producción pesquera presenta los siguientes rasgos:
    -        El 75% de las capturas son peces (merluza, pescadilla, anchoa, sardina, atún y bonito), el resto son moluscos y crustáceos.
    -        El destino principal es el consumo en fresco, aunque también son importantes las capturas destinadas a la transformación industrial (salazón, conserva, congelación y reducción).
    -    Tendencia la reducción de la flota pesquera desde las últimas décadas del siglo XX, a causa del agotamiento de los caladeros nacionales, las restricciones internacionales a la libertad de pesca y la imposición de cuotas comunitarias.
    Pesca de merluza (costa noratlántica)
    Marisqueo de gamba roja (costa mediterránea)
    Salazón de anchoa (costa cantábrica)

     5.2- CRISIS Y PROBLEMAS DE LA ACTIVIDAD PESQUERA

    El sector pesquero en España se encuentra inmersa en una importante crisis, que se refleja en: descenso de la población activa ocupada en el sector (unas 38000 personas, es decir, un 0’2% de la pob.activa en 2014), disminución de su contribución al PIB (por debajo del 1% en 2014), déficit en la balanza comercial (el aumento de la demanda por el mayor consumo de pescado no se puede satisfacer con las toneladas capturadas por la flota española), y el agotamiento de los caladeros nacionales junto al deterioro medioambiental causado por la falta de control en las técnicas de pesca tradicionales.

    Básicamente podemos establecer dos problemas principales:
    a)      Problema de los caladeros:
    Los caladeros son aquellos lugares apropiados para calar o tirar las redes y obtener una importante captura de peces. En España la actividad pesquera se enfrenta al agotamiento de los caladeros nacionales (sobreexplotados por la flota tradicional, que no puede faenar muy lejos de la costa). Otro impedimento es el al establecimiento de unas cuotas de capturas sobre los caladeros comunitarios. Y por último, desde 1982 se impusieron duras restricciones a la peca en caladeros internacionales, obligando a los países a establecer acuerdos pesqueros. Fuera de las aguas españolas, los principales caladeros se encuentran en el Atlántico y en el Índico, por lo que su explotación sólo puede ser realiza por flotas de altura (pasan semanas o meses seguidos faenando).

    b)      Problemas estructurales:
    ·     Disminución de la población activa ocupada en la pesca, debido a: crisis de la pesca tradicional (envejecimiento y bajas rentas), agotamiento de los caladeros, incremento de la mecanización, disminución de las licencias concedidas.
    ·   Tamaño excesivo de la flota pesquera, sobre todo por el número de pequeñas embarcaciones de pesca tradicional, que son las más afectadas por el agotamiento de los caladeros nacionales.
    Flota pesquera tradicional
    c)      Política de regulación y reconversión del sector:
    Con el objetivo de solucionar los problemas antes mencionados. Desde la adhesión a la Unión Europea en 1986, se enmarca en la Política Pesquera Comunitaria (PPC).
    -     Integración en el mercado comunitario, por lo que se han fijado los precios para los productos pesqueros.
    -          Liberalización de los intercambios con los restantes miembros de la UE.
    -          Adopción de medidas comunitarias para:
    o Regulación del acceso a los caladeros: tanto a los comunitarios como a los de otros países con los cuales se gestionan los acuerdos pesqueros (principalmente Marruecos).
    o Reconversión del sector y ajuste estructural: para reconvertir y modernizar la flota y desarrollar nuevas actividades económicas en las zonas afectadas, a través de las ayudas procedentes de los fondos estructurales (IFOP y FSE). Una muy medida de gran éxito ha sido el desarrollo de la acuicultura (peces y moluscos) marina y de agua dulce , que ha solventado en parte el problema del déficit de productos pesqueros.


    Piscifactoria de doradas

    o Protección medioambiental: frente a los dos problemas fundamentales, que son la sobreexplotación y la contaminación de las aguas y fondos marinos. Algunas de las medidas llevadas a cabo son: el establecimiento de cuotas para las capturas, la restricción de técnicas pesqueras muy destructivas (arrastre, palangre, con explosivos), y la recuperación de los caladeros nacionales regulando las tallas mínimas en las capturas y repoblando con especies criadas en piscifactorías.
    Pesca de bonito con caña (costa del Cantábrico)

    Pesca de atún con almadraba (costas de Cádiz)






    Para completar, actualizar y ampliar la información sobre las distintas actividades que forman el sector primario, una de las mejores fuentes de información por su volumen, fiabilidad y actualidad es la página del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

    Para conocer en más detalle la Política Agraria Común de la UE, su evolución y últimas reformas en 2013, podemos visitar el siguiente enlace: PAC.

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario