Tema 6º: LOS ESPACIOS INDUSTRIALES.

La industria es aquel sector económico que engloba las actividades que transforman las materias primas en productos semielaborados o elaborados utilizando una fuente de energía. La actividad industrial en España generó 2’3 millones de empleos (18’4% de población activa) y supuso el 15’9 % del PIB nacional en 2013.

1.  MATERIAS PRIMAS Y FUENTES DE ENERGÍA.

      1.1   Las materias primas:
Son los recursos a partir de los cuales se obtienen productos elaborados o semielaborados. Según su origen podemos clasificarlas en:
     ·         Orgánicas: procedentes de las actividades del sector primario: algodón, lino, madera, caucho, pieles, grasa, lana…
     ·         Minerales: procedentes de la extracción mineral en yacimientos. Históricamente, España ha sido una zona productora por su riqueza mineral, sin embargo desde finales del siglo XIX los filones empezaron a agotarse y las reservas minerales españolas se volvieron escasas, irregulares y frecuentemente de baja calidad.
w  Minerales metálicos: hierro, piritas, cinc, plomo, cobre y mercurio. Localizados en el zócalo herciniano y sus rebordes. Destinados a la industria básica o de transformación.
w  Minerales no metálicos: caolín, cuarzo, flúor, feldespato, sales… Están en formaciones paleozoicas y cuencas terciarias. Usados en la construcción y en la industria química.
w  Rocas industriales: arcillas, areniscas, mármoles, granitos, pizarras, sílices… Se reparten irregularmente y se emplean en la construcción.


La producción nacional de minerales es insuficiente para el autoabastecimiento, lo que obliga a importarlo, tornando nuestra balanza comercial en negativa, puesto que el principal problema no es el déficit del mineral sino que el precio máximo que se pague por los recursos minero permita a la actividad seguir siendo competitiva.

La política minera española está regulada por la Unión Europea, que marca como objetivos para el sector:
 ü  Incrementar la competitividad de la minería nacional.
 ü  Mejorar el medio ambiente y el hábitat minero.
 ü  Fomentar la investigación y el desarrollo tecnológico.
Lo que, entre otras cosas, ha llevado al cierre de un gran número de minas de minerales metálicos, debido a la existencia de yacimientos mucho más rentables fuera de la UE.


      1.2   Las fuentes de energía:
Son los recursos que proporcionan energía útil para diversas aplicaciones, como la industria. En este campo España destaca por marcado déficit energético (consumo mayor que producción), debido al desequilibrio del sector y a la dependencia energética.




El consumo energético se incrementó en España a medida que progresaba su industrialización, siendo más acentuado a partir del desarrollismo de la década de 1960. En esos momentos, la principal fuente de energía era el carbón pero fue siendo sustituida por el petróleo, hasta que al estallar la crisis del sector en 1973, comenzaran a plantearse nuevas alternativas energéticas para no depender de las fuentes tradicionales, que obligaban a costosas importaciones.

Principales fuentes de energía:

     En el año 2013 el consumo energético según las distintas fuentes utilizadas se repartía del siguiente modo: el 43’5% procedente del petróleo, el 21’4% del gas natural y el 8’7% del carbón, mientras que la nuclear aportaba el 12’1% y de las fuentes de energía renovables el 14’3%.

Consumo de energía primaria en España (2013)


       a.       CARBÓN:
Es una roca estratificada combustible de color negro que se forma por la descomposición de restos vegetales a lo largo de millones de años. Su calidad /poder calorífico depende de su antigüedad: antracita y hulla (más valiosos, de la era Primaria <Carbonífero>), y el lignito (menos valioso, de la era Secundaria).
Tuvo un papel muy destacado durante los inicios de la industrialización, ya que se benefició de las medidas proteccionistas del Estado frente a los carbones extranjeros. Posteriormente fue sustituido por el petróleo, aunque nuevamente tras la crisis de 1973 volvió a ser efímeramente reactivado, hasta que desde mitad de los años 80 la producción comenzase a disminuir.
Los problemas de esta fuente energética son:
       -          Yacimientos muy agotados y de baja calidad.
       -          Dificultades de explotación (minas subterráneas, vetas fracturadas, accidentes frecuentes…).
       -          Acusado minifundismo empresarial, además de una gran compañía estatal (Hunosa).
       -          Descenso de la demanda, tanto doméstica como industrial.
       -      Liberalización de precios y fin del proteccionismo tras la entrada en la UE. Esto ha llevado a una           necesaria reconversión del sector.

Las principales cuencas carboníferas son la asturiana, la leonesa y la palentina, aunque existe otra decena de menor importancia. El destino fundamental de esta actividad es la producción de energía térmica en centrales próximas a los centros de extracción para abaratar costes. Lleva asociado un problema, la emisión de partículas de azufre a la atmósfera, que causa lluvia ácida entre otros problemas. 



Central termoeléctrica de Soto de la Barca (Asturias)


      b.       PETROLEO:
Es un aceite mineral compuesto por una mezcla de hidrocarburos. Se forma tras la descomposición de material orgánico de origen marino acumulado durante miles de años bajo capas sedimentarias.
Desde la década de 1960 ocupa el primer lugar en el consumo energético español, a pesar de la grave crisis que sufrió el sector entre 1975 y 1980 y de la escasez de producción nacional (sólo se localiza en las costas de Tarragona y en Ayaluengo, provincia de Burgos). De tal modo que el autoabastecimiento resulta imposible y es necesaria la importación de la mayor parte de petróleo demandado (Arabia Saudí, Nigeria, Rusia, México, Irán...)


Las aplicaciones del petróleo son numerosas: combustible (gasolina, gasoil, fueloil, queroseno), productos químicos (naftas, azufre, disolventes, plásticos…) y otros derivados usados en distintas actividades industriales (fibras y caucho sintético, asfalto, lubricantes, aislantes, ceras...) y agrícolas (fertilizantes). En su producción es necesaria la fase del refinado del crudoEn España las principales refinerías se encuentran en la costa, salvo la planta de Puertollano (Ciudad Real). 
El problema de esta actividad es su fuerte dependencia de la demanda de dichos productos refinados, por lo que desde finales del siglo XX se ha reestructurado el sector, adecuando las refinerías a las nuevas demandas del mercado. Además, en 1986 se agruparon las distintas empresas públicas del sector creándose REPSOL, que facilitó la coordinación de la producción y el refino. Fue finalmente fue privatizada en el año 1997.


En contra de lo que podamos pensar, en 2014 el sector energético consumió apenas el 1% del petroleo que llega a España. La mayor parte se destinó al Transporte (67%), seguido del uso en las actividades industriales (14%) y del consumo en los sectores agrario y pesquero y en el ámbito doméstico (12%).

Central termoeléctrica de fueloil en Jimanar (Las Palmas de Gran Canaria)

      c.      GAS NATURAL:
Es una mezcla de hidrocarburos gaseosos que se encuentra en yacimientos subterráneos, a menudo asociada al petróleo, y que requiere de un proceso de licuefacción para ser transportado.
Es una fuente de energía de consumo reciente y su producción en España es muy reducida (sólo en País Vasco y Huelva), no obstante, su peso dentro del mercado energético nacional ha crecido mucho en las últimas décadas. La mayor parte del gas natural consumido ha de ser importado de países del Magreb (Argelia y Libia), por lo que nuevamente hay que destacar la dependencia energética española.

Los productos que se obtienen del gas natural son propano, butano y naftas, que se usan principalmente como combustible doméstico, en aplicaciones industriales y para producir energía eléctrica.


Central térmica de gas natural en Escombreras (Cartagena)


d.       NUCLEAR:
Actualmente la energía nuclear se obtiene por la fisión de átomos pesados de uranio, aunque desde hace años se investiga la técnica de fusión de isótopos de hidrógeno (menos contaminante).
El desarrollo de este tipo de energía en España se produce a consecuencia de la crisis energética del petróleo en 1975-1979. Sin embargo, su crecimiento se paralizó desde mediados de la década de 1980, debido a la oposición de la opinión pública por los riesgos y problemas que comporta (accidente de Chernobyl en 1986).
La energía nuclear española se destina íntegramente al abastecimiento de las necesidades eléctricas españolas. Sus principales problemas son: dependencia externa en el enriquecimiento del uranio y en la tecnología, los riesgos de accidentes durante su producción, el almacenamiento de residuos radiactivos y los altos costes del desmantelamiento de las centrales.

En España, la producción de uranio se obtiene de los yacimientos de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y Don Benito (Badajoz). Actualmente hay 8 centrales nucleares en funcionamiento, que se encuentran en Burgos (Garoña), Guadalajara (Trillo), Cáceres (Almaráz I y II), Castellón (Cofrentes) y Tarragona (Valdellós II y Ascó I y II); además de otras 7 en proceso de desmantelamiento. Por su parte los residuos se almacenan en el “cementerio nuclear” de El Cabril (Córdoba).

       
Central nuclear de Ascó II (Tarragona)
      
      e.      HIDROELÉCTRICA:
Esta fuente de energía se obtiene a partir de los saltos de agua en embalsesque hacen girar unas turbinas transformando la energía cinética en electricidad. Sus años de mayor expansión fueron las décadas entre 1940 y 1970.
La mayor parte de la producción nacional se encuentra en el norte peninsular, por sus características topográficas e hidrológicas, y se destina principalmente al abastecimiento de energía eléctrica.

Su mayor ventaja radica en ser renovable, limpia e instantánea, pero presenta problemas como su dependencia respecto a la disponibilidad de agua cada año y el conflicto que genera con otros usos del agua (riego y consumo).

Central hidroeléctrica de La Muela (Valencia)

            f.       NUEVAS FUENTES RENOVABLES:
El consumo de estas fuentes de energía arranca de la crisis del petróleo de 1975 y la necesidad de disminuir la dependencia energética respecto al mismo. Además, contaban con la ventaja de ser inagotables, limpias y muy dispersas por el territorio nacional (condiciones naturales favorables), reduciendo costes de distribución y flexibilizando la adaptación a la demanda energética.
Plantas de producción energética renovable


En España podemos distinguir los siguientes tipos de fuentes de energía renovables:
            -          Minicentrales hidráulicas:
Centrales de poca potencia que aprovechan el caudal de pequeños ríos de montaña y emplean el mismo proceso de turbinas para abastecer de energía eléctrica a lugares apartados.
           
           -          Energía eólica:
Utilizan la fuerza del viento para transformarla en energía eléctrica. Es el sector de las renovables que más ha crecido y se ha expandido en los últimos años, siendo especialmente relevante en la producción energética en Galicia, Navarra, Aragón, ambas Castillas, Andalucía y Canarias.



           -          Energía de biomasa:
Se obtiene de residuos biológicos e industriales de origen agrícola, ganadero y forestal, mediante la combustión directa o por transformación en biogás al fermentar. Las regiones donde esta fuente de energía tiene más peso son Andalucía y sendas Castillas.


           -          Energía solar:
Aprovechando la luz y el calor del sol se pueden obtener tanto energía térmica como fotovoltaica. Las comunidades donde se encuentra más consolidada esta fuente renovable son Andalucía, Castilla-la Mancha, Baleares y Canarias.

Central termosolar (Albacete)
      
Central fotovoltáica (Almería)

            -          Energía geotérmica:
Se transforma el calor del subsuelo así como el vapor o manantiales de agua caliente subterránea para obtener principalmente energía térmica (calefacción doméstica y de invernaderos).

         -     Energía mareomotriz:
Utiliza el movimiento del oleaje marino para convertir la energía cinética en eléctrica a través de un sistema de turbinas. 
Planta mareomotriz de Mutriku (Guipúzcoa)
     
Origen y destino de la energía española


      1.3   La producción eléctrica y la política energética:

En España la producción eléctrica procede tanto de las fuentes energéticas tradicionales, es decir, centrales térmicas que utilizan los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural), como del resto de fuentes: la energía nuclear, las centrales hidroeléctricas y otras energías renovables (eólica, solar, biomasa...).
La producción eléctrica en los últimos años ha sido muy importante, a pesar del tradicional déficit energético del mercado español. De hecho, el sector eléctrico español ha conseguido abastecer la demanda del mercado nacional e incluso, convertirse en exportador energético hacia los países de nuestro entorno más próximo. Según, la Red Eléctrica Española el saldo de intercambios internacionales de energía eléctrica en 2014 ha mantenido un año más el signo exportador con 3.543 GWh (las exportaciones: 15.772 GWh y las importaciones: 12.228 GWh), aunque ha bajado un 47,4% respecto al 2013.





Producción eléctrica en España por fuente energética


La política energética de los países desarrollados está orientada actualmente hacia una menor dependencia respecto a las fuentes de energía tradicionales, agotables y contaminantes, y en favor de la investigación para el uso de nuevas fuentes de energía. Esta tendencia se inició a raíz de la crisis económica del petroleo de 1973.
En este sentido hay que señalar que la política energética española se inició con retraso y los Planes Energéticos Nacionales no se proyectaron hasta los primeros años en democracia. Primero se fomentó el desarrollo de la energía nuclear, pero tras las presiones de la opinión pública a medidos de los años 80, se puso el énfasis en el carbón, el gas natural y las energías renovables.
Actualmente la política energética española está marcada por:
  • Política energética de la UE: que busca garantizar un abastecimiento energético seguro mediante la diversificación de las fuentes de aprovisionamiento,crear un mercado energético europeo que impulsar la competetividad y reducir costes, incentivar el ahorro energético y el uso de energías renovables para favorecer la sostenibilidad y evitar los impactos medioambientales negativos de la producción, transporte, comercialización y consumo de energía. 
  • Nuevo P.E.N. para el periodo 2012-2020: con los objetivos de garantizar la seguridad del suministro energético y de incentivar la eficiencia económica y la sostenibilidad medioambiental. Algunas de las medidas que se proponen son: 
    • Diversificación de las fuentes de suministro de energía, el desarrollo de las infraestructuras, la transparencia y competencia de los mercados energéticos, la creciente participación de las energías renovables y los programas de ahorro y eficiencia energética. 
    • Cumplimiento de los compromisos de España a nivel de la UE, de acuerdo con la Directiva de Energías Renovables y la Decisión de reparto del esfuerzo entre Estados miembros.
    • Reducción de la demanda de energía primaria, unido a políticas activas de ahorro y eficiencia energética. 
  • Plan de Fomento de Energías Renovables: de acuerdo con lo propuesto por la UE a favor de las llamadas "energías verdes", se centra en potenciar e incentivar la producción de energía de fuentes renovables para lograr el objetivo del 20/20, es decir, que el 20% del consumo energético comunitario procede de energías renovables para el año 2020. 


2. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA INDUSTRIA ESPAÑOLA.

    2.1   PRIMERA ETAPA: DE 1855 A 1975
      a)      Fases de la industrialización:
          a.1.     El inicio de la industrialización (1855-1900): con retraso respecto a otros países europeos (“fracaso”) a causa de:
-        Mala dotación de materias primas y productos energéticos.
-   Escaso espíritu de empresa y poco capital inversor à la tierra continúa como elemento de prestigio social e inversión económica.
-        Atraso tecnológico por la falta de iniciativa empresarial.
-  Baja demanda interna de productos industriales debido al bajo crecimiento demográfico y a la pobreza.
-        Situación exterior desfavorable debido a la Guerra de la Independencia (1808-13) y a la pérdida de las colonias de América (pérdida de recursos e importante mercado).
-      Política industrial inadecuada, cuyos dos principales reflejos fueron la Ley de Bases de la Minería (1868), que puso el control de las minas en manos extranjeras, y la política proteccionista establecida durante la Restauración, que perjudicó a la competitividad interna.

              a.2.     Crecimiento industrial en el primer tercio del siglo XX (1900-36), basado en:
-    Auge de la minería del carbón aprovechando el desabastecimiento de mercado europeo durante la 1ª Guerra Mundial.
-   Inicio de la segunda etapa de la industrialización con la introducción de los hidrocarburos y la electricidad.
-        Aumento de la inversión nacional, gracias a la vuelta de los capitales indianos y los beneficios obtenidos durante el contexto bélico europeo.
-          Continúa el proteccionismo estatal, principalmente a los sectores industriales más costosos.
-       Aumento de las obras públicas, especialmente durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-30).

                a.3.     Estancamiento durante la Guerra Civil y la postguerra (1936-59), debido a:
-  Pérdidas humanas (bajas directas, encarcelamientos y exilios) y materiales (destrucción de infraestructuras y paro de la actividad industrial).
-      Establecimiento de una política autárquica durante los años 40, motivada por el bloqueo de las relaciones internacionales. Descienden tanto las exportaciones como las importaciones, imponiéndose el autoabastecimiento de materias primas, recursos energéticos y capitales inversores.

                   a.4.     Desarrollo industrial (1960-75), fundamentado en:
-        Restablecimiento de las relaciones internacionales, entrando España dentro de la órbita del mundo capitalista. Esto se traduce en la liberalización de las importaciones y la llegada de capitales de inversión del extranjero.
-          Bajo precio de la energía (hasta el estallido de la crisis del petróleo de 1973).
-   Implantación de Planes de Desarrollo estatales, centrados en modernizar los distintos sectores económicos e impulsar las actividades industriales.




b)      Producción y estructura industrial de 1855 a 1975:
Hasta el siglo XX la producción industrial se basó en los sectores tradicionales: el siderometalúrgico (localizado en torno a la costa cantábrica y la costa andaluza) y el textil (centralizado en Cataluña). 
Altos Hornos de Vizcaya a inicios del siglo XX
Industria textil catalana a comienzos del siglo XX

Desde el primer tercio del siglo XX, los sectores industriales tradicionales recibieron el impulso del Estado a través del Instituto Nacional de Industria (creado en 1941), que sufragaba la elevada inversión económica pero escasa rentabilidad. Además, surgió una industria de bienes de consumo, apoyada en el aumento de la demanda interna con la mejora del nivel de vida desde finales de los años 50, y una industria de bienes de equipo (maquinaria) que abastecía al creciente desarrollo industrial.
Seat, producción
Fábrica de SEAT en Martorell en los años 60.

En cuanto a los sistemas de producción, desde inicios del siglo XX se adoptó la fabricación en serie (fordismo), que se llevaba a cabo en grandes fábricas en donde se integraban las etapas de la cadena de producción y elaboraban productos homogéneos y baratos. 

Respecto a la mano de obra era barata y poco cualificada, procedente en gran parte del éxodo rural de los años 60. Además, durante los primeros años del franquismo careció de derechos laborales y de respaldo estatal. 

En esta etapa convivían pequeñas y grandes empresas. Las pequeñas empresas con poca inversión, tecnología simple y poca competitividad se dedicaban a la producción de bienes de consumo, mientras que las grandes empresas cobran más importancia con el franquismo (respaldadas por el INI o integradas en holding financieros. 

Sin embargo, lo que más caracteriza a la estructura productiva en esta etapa es el atraso tecnológico y la dependencia (tecnológica, financiera y energética) del exterior


c)        Localización industrial:
Durante esta etapa la localización industrial en España estuvo condicionada por los denominados “factores clásicos”:
ü La proximidad de materias primas y fuentes de energía.
ü Existencia de un mercado de consumo amplio. 
ü Mano de obra abundante y barata o bien preparada. 
ü Buen sistema de transporte para dar salida a los productos.
ü Proximidad de capital disponible. 
ü Existencia de infraestructuras, equipamientos y otras empresas que funcionen de forma eficiente. 
ü Política industrial del Estado que apoye la implantación industrial en determinadas zonas mediante incentivos. 

En este periodo la tendencia fue hacia la concentración industrial en torno a grandes aglomeraciones urbano-industriales, donde las empresas podían beneficiarse de ventajas de las economías de aglomeración: facilidad de abastecimiento, transporte, mano de obra, mercado amplio y cercano, etc. 
Las principales áreas industriales de este periodo fueron:
        ·    En sus inicios se concentró en las regiones de la periferia peninsular (zonas cantábrica y mediterránea), debido a la influencia de ciertos factores de localización:
-    Las áreas de base extractiva: vinculadas a la transformación de un recurso, en Málaga, Asturias, Cantabria, el País Vasco, donde se instala la industria siderúrgica.
-     Las áreas de base portuaria: situadas en los puertos de Bilbao, Avilés, Barcelona, Valencia.
-        Las áreas urbano-industriales: surgieron en las ciudades más importantes, junto a la estación ferroviaria que facilitaba el transporte de mercancías. El caso más destacado fue el de Madrid.
        
          ·       Durante el primer tercio de s. XX y la época franquista: las regiones industriales afianzaron su hegemonía al concentrar un número creciente de industrias.
-        Las regiones de la franja cantábrica: se especializaron en los sectores básicos.
-   Las regiones mediterráneas: se dedicaron a la industria ligera y a las pequeñas empresas.
-        El área de Madrid: consolidó su industria y tuvo un elevado grado de diversificación. Las actividades industriales se instalaron los polígonos industriales localizados a lo largo de los principales ejes de transporte por carretera.
-    Nuevos espacios industriales: en torno a los principales ejes de comunicación del interior peninsular y la periferia se establecieron nuevos polos de atracción industrial, impulsados por el desarrollismo de los años 60. Por ejemplo, Zaragoza, Valladolid, Puertollano, Vigo, Sevilla, Alicante…).



d)   Política industrial:
El rasgo más característico de la política industrial durante esta etapa es el proteccionismo, gracias al cual se libraba a la industria española de la competencia exterior. Además, se crearon empresas públicas (FENOSA, RENFE, SEAT) y se adoptaron medidas para corregir los desequilibrios territoriales en la distribución de la industria y el desarrollo:
-        Los polos de promoción y desarrollo: los de promoción para ciudades con cierta base industrial y los de desarrollo para áreas más deprimidas. Las industrias debían ajustarse al tipo de actividad que se quería atraer y recibían a cambio incentivos. Los resultados fueron menores a los previstos.

-       Otras actuaciones fueron las zonas de preferente localización industrial y grandes áreas de expansión industrial. Para descongestionar las grandes aglomeraciones urbano-industriales se crearon polígonos industriales.


    2.1   CRISIS Y REESTRUCTURACIÓN INDUSTRIAL: 1975-1985 

A.      La crisis industrial  
La crisis del sector industrial iniciada a mediados de los años 70, se fundamentó en causas exógenas y endógenas. Entre las primeras, las razones externas hay que citar:
      -        El encarecimiento de la energía (crisis del petróleo de 1973).
     -      El agotamiento del ciclo tecnológico anterior, con nuevas tecnologías, nuevos sectores industriales y sistemas de producción más flexibles.
     -         Una demanda más exigente en  calidad e innovación de los productos consumidos.
     -       Mundialización de la economía y la competencia de los NPI (Nuevos Países Industrializados), especializados en sectores tradicionales y bienes de consumo, introducen en los mercados productos más baratos debido a los menores costes de producción.
      -        Generalización del proteccionismo industrial que perjudicó a las exportaciones. 

Por otra parte, las causas internas fueron:
      -        Las deficiencias estructurales de la industria española: desarrollo tardío, poco modernizada, escasa competitividad, dependencia del exterior en recursos energéticos, tecnología y capitales, etc.
       -        La coyuntura histórica (incertidumbre política tras la muerte de Franco y durante la Transición), actúa como freno a la inversión extranjera.

La crisis afectó especialmente a los sectores tradicionales (siderurgia, textil y naval), que tuvieron que recurrir al apoyo estatal en un primer momento. En definitiva, las consecuencias de la crisis fueron el cierre de empresas, descenso de la producción, aumento el endeudamiento, paro y disminución de la aportación industrial al PIB.
Evolución del indice de producción industrial en España entre 1975 y 2012
         B.       Las políticas del reestructuración: 
Desde 1975 políticas de reestructuración industrial que se retrasaron por las circunstancias políticas (Transición democrática) y tuvo dos vertientes:
·      La reconversión industrial: actuación intensiva y a corto plazo para asegurar la viabilidad de las industrias adaptándolas a un mercado más competitivo. Las actuaciones se encaminaron a ajustar la oferta a la demanda:
-     Regulación de las plantillas de trabajo.
-     Saneamiento financiero de las empresas.
-     Especialización en productos más demandados.
-     Aplicación de nuevos sistemas de gestión.
Afectó principalmente a las grandes empresas de los sectores siderúrgico y petroquímico, quedando excluidas la mayor parte de las pequeñas y medianas empresas (generalmente de otros sectores económicos). No obstante, los resultados no fueron los esperados, sobre todo porque propició la reducción de empleo.


·      La reindustrialización: para dar un nuevo impulso al sector se optó por emprender acciones como:
-     Fomento de la modernización tecnológica.
-  Creación de nuevas actividades de futuro en  las Zonas de Urgente Reindustrialización (ZUR) en áreas de Galicia, Asturias, la zona del Nervión, Barcelona, Madrid y Cádiz. Las empresas que se trasladasen a estas zonas recibirían incentivos fiscales y financieros.

Como resultado creció la inversión y se diversificó la industria en zonas anteriormente
muy especializadas. Sin embargo, Madrid y Barcelona se llevaron la mayoría de los
proyectos debido al escaso atractivo de las restantes zonas para los inversores
industriales.


2.1     LA INDUSTRIA ESPAÑOLA EN LA ACTUALIDAD

A.      Evolución del sector: Final del siglo XX / Principios del siglo XXI

Ø    La recuperación con la Tercera Revolución Industrial.

Desde mediados de los años 80, el sector industrial español sufre un proceso de transformación basada en el impulso de la innovación tecnológica y la aplicación de los nuevos conocimientos a la mejora de los procesos productivos. Son los cambios de la denominada la “Tercera Revolución industrial”:
·     Cambios en la producción industrial: Se impulsa el crecimiento de los sectores altamente tecnificados, tales como la informática, las telecomunicaciones, la robótica, la ofimática, el diseño asistido por computadora (CAD), los instrumentos de precisión… Son sectores que tienen impacto sobre otros complementarios al demandar nuevos materiales (polímeros, aleaciones) y nuevas herramientas productivas (láser, microchips).
     Muchas de estas aplicaciones tecnológicas también llegan a los sectores tradicionales que se benefician y rejuvenecen.

·           Cambios en la estructura industrial:   Las nuevas tecnologías favorecen la descentralización y la flexibilización de la producción. La descentralización supone repartir las tareas del proceso productivo en distintos establecimientos, localizados en emplazamientos favorables, con cual la estructura tradicional de la empresa se desintegra. Esta descentralización puede darse de diversas maneras: empresas multiplanta, subcontratación y formación de redes empresariales.
      Respecto a la flexibilización productiva, consiste en fabricar pequeñas series de productos diversos a precios rentables, gracias al uso de maquinaria automatizada y fácilmente reprogramable, permitiendo a la empresa adaptarse rápidamente a los cambios exigidos por una demanda cada vez más diversificada. Los cambios que permiten la flexibilización son: reducción del tamaño medio de las empresas y proliferación de PYMES; aumento de la proporción de técnicos cualificados frente a trabajadores manuales, que son sustituidos progresivamente por maquinaria automática; y la terciarización de la industria, puesto que la informatización y automatización de la producción implican el aumento de otra serie de actividades, desarrolladas por “trabajadores de cuello blanco”, tales como: I+D, diseño, gestión, marketing, control de calidad, servicio postventa, etc.

·              Cambios en la localización industrial:   Las nuevas tecnologías también influyen en los factores de localización industrial: permiten la difusión de las empresas que buscan reducir sus costes a los lugares que ofrecen mayores ventajas y estimulan la concentración de las industrias de alta tecnología en torno a las áreas centrales, dotadas de mejores equipamientos y servicios.


Ø      La adhesión a la UE y la apertura internacional.

      En 1986 se produce la adhesión de España a la UE, lo que supuso la integración del sector industrial en el mercado comunitario. Además,la industria española queda afectada por la integración de la economía en el contexto de la globalización. Debido a ello, las nuevas políticas aplicadas consistieron en: 
  •      Eliminación de los aranceles interiores para atraer inversión extranjera.
  •      Búsqueda de menores costes laborales para aumentar la competitividad.
  •     Reducción de la intervención estatal: desaparición del INI en 1995 y sustitución por la SEPI  (Sociedad Estatal de Participación Industrial), que dio comienzo a una etapa de progresiva privatización de empresas públicas (Repsol y Gas Natural en 1996, Endesa y Telefónica en 1997...).

    
Ø        El impacto de la crisis.

    La crisis de 2008 de manera muy palpable al sector industrial español, en especial al relacionado con la construcción. Desde finales del siglo XX el mercado inmobiliario se vio beneficiado por la postura favorable del sector bancario, a través de la concesión de créditos, y por los procesos de recalificación urbanística, que llevaron a cabo numerosas administraciones públicas. La construcción se había convertido en un negocio muy lucrativo y en el nuevo motor del sector secundario, dando lugar a una especulación creciente y ejerciendo un importante poder de atracción para inversores extranjeros.
     Sin embargo, con el estallido de la crisis financiera en EEUU en 2007 y el posterior impacto en el mercado europeo, la burbuja inmobiliaria estalló en España, dejando al sector de la construcción totalmente arrasado y al sector industrial en su conjunto, gravemente dañado.


Cuadro1: Estructura del PIB por sectores económicos en España (en %). 
AñoAgricultura y pescaIndustria y energíaConstrucciónServicios
197011,034,08,846,3
19807,028,67,956,5
19905,525,18,860,6
20004,420,98,366,4
20053,118,411,666,8
20092,515,110,771,7
2010*2,715,610,171,6
2010**2,616,111,969,3
20112,716,911,569,0
20122,517,48,671,5
20132,617,57,872,1
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Contabilidad Nacional del INE.






B.      Producción y estructura industrial
    En España siguen teniendo un peso destacado los sectores maduros en proceso de reconversión, los sectores dinámicos tienen una fuerte presencia de capital extranjero, y los sectores punta relacionados con la alta tecnología se han implantado con retraso.

§        Sectores industriales maduros:
     Se han visto afectados por la reducción de la demanda, el descenso de la competitividad y las exigencias de la política comunitaria (reducción de la producción y subvenciones para mejoras estructurales). Básicamente son los siguientes sectores:
-      Siderurgia y metalurgia: La reconversión ha obligado al cierre a muchas empresas dedicadas a la producción de acero (Altos Hornos del Mediterráneo y Altos Hornos de Vizcaya) o a su integración con empresas extranjeras. Por su parte, las industrias de la metalurgia se han centrado en la fabricación de maquinaria, y se localizan en el triángulo Barcelona, Madrid y País Vasco.
-      La fabricación de electrodomésticos: Está en un proceso de reorganización de la producción, de la empresa y del mercado, lo cual ha supuesto el cierre de empresas.
-      La construcción naval: En Galicia, Cantabria, País Vasco y Andalucía. Viene reduciendo gradualmente su capacidad y especializándose en otras actividades como la reparación.
-      La industria textil del cuero y del calzado: se centra en Cataluña y la Comunidad Valenciana. Se distinguen: la rama de fibras químicas, con un fuerte componente tecnológico y con empresas con importante participación de capital extranjero; y la rama de la confección, dada al minifundismo empresarial, con abundante empleo de mano de obra, y enfrentada a la dura competencia de los NPI en un contexto globalizado.

§        Sectores industriales dinámicos:
Caracterizados por su alta productividad y especialización, por poseer estructuras empresariales flexibles y saneadas, y por tener la demanda asegurada. Los subsectores más destacados son:
- El sector del automóvil: sufrió la reconversión debido a que el sector estaba sobredimensionado y tecnológicamente desfasado. Se dieron ayudas a las multinacionales para la reconversión.
-   El sector químico: presenta deficiencias graves: fuerte volumen de capital extranjero, falta de competitividad respecto a los países comunitarios por el predominio de pequeñas unidades de producción y escasa capacidad investigadora. Comprende dos subsectores: petroquímico (en Puertollano, Cartagena, Algeciras y Huelva) y química de base (en País Vasco, Cataluña litoral y Madrid).
-     El sector agroalimentario: industrias pequeñas y dispersas. Gran peso de las multinacionales. Su objetivo es aumentar las ventas en el mercado interior y fomentar las exportaciones.
-   La construcción: es uno de los sectores más sensibles a las fluctuaciones. Se reactivó desde mediados de los años 90 con el apoyo del sector bancario (facilidades de crédito) y las políticas neoliberales de recalificación de suelos urbanos.

§        Los sectores de industria punta:
     Son los sectores de investigación y alta tecnología, como: microtecnología, informática, automatización, instrumentos de precisión, biotecnología, etc. Se han implantado con retraso debido a una serie de dificultades:
-        Dependencia del exterior en investigación y tecnología.
-        Predominio de empresas medianas o pequeñas: la competitividad es escasa.
-   Escasa adaptación de la mano de obra y del sistema educativo a las demandas empresariales.
   Estos sectores de la alta tecnología tienden a concentrase en determinados espacios conocidos como “parques tecnológicos o científicos”. Son espacios donde se reúnen centros de investigación y empresas de los sectores más innovadores, se ubican en parcelas reducidas dado el tamaño mediano o pequeño de las industrias instaladas, con una baja densidad edificatoria pero elevada calidad ambiental con espacios verdes y un entorno paisajístico grato. Suelen existir edificios destinados a servir como “incubadoras de empresas”, que albergan a empresas durante los primeros años de su desarrollo para observar su viabilidad.
   
    Este sector suele situarse en el entorno de metrópolis y ciudades medias, y actúan como motor de desarrollo local y como polo de atracción de otras empresas. Ya que demandan una buena dotación de infraestructuras y servicios especializados termina situándose en las grandes ciudades y en torno a los ejes industriales más dinámicos: Madrid, Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana y Andalucía. 
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§        Problemas estructurales de la industria en la actualidad:
-   La dimensión de las empresas es inadecuada, puesto que la mayoría son pymes y en concreto microempresas (menos de 10 trabajadores). Tienen la ventaja de reaccionar con mayor agilidad y flexibilidad ante los cambios que caracterizan a la industria actual y de presentar menor conflictividad laboral.
 
        La investigación es escasa, ya que la inversión en I+D+i es muy reducida  (en 2013 fueron 13000 millones de euros, es decir, el 1,25 % de PIB nacional).  El 53% de dicha inversión es realizada por las propias empresas, seguido de las instituciones de enseñanza superior con un 28% y la Administración Pública con un 19%.






- La industria española sigue atrasada tecnológicamente y dependiendo del exterior. En gran parte es debido a la escasa inversión en I+D+i (por debajo de la media comunitaria del 2% del PIB y muy inferior al 3% de países como Suecia, Finlandia, Dinamarca o Alemania).




C.      La localización industrial en la actualidad.

  •       Los factores actuales de localización industrial son:

ü   Disminuye la importancia de la proximidad a los recursos naturales.
ü   Ampliación de las áreas de venta.
ü   Mejora de los transportes y comunicaciones.
ü   La mano de obra sigue siendo un factor importante.
ü   Actualmente el factor principal es el acceso a la innovación y a la información.

§  Las tendencias actuales de localización presentan una doble vertiente:
-       Por un lado, nos encontramos ante la difusión y concentración de la industria enespacios periféricos, debido a los problemas que presentan las grandes concentraciones industriales: saturación, encarecimiento del suelo, aumento de la conflictividad laboral y deterioro medioambiental.Además, se fundamenta en separación de las funciones de dirección y de producción, la búsqueda de menores costes productivos y conflictividad laboral, y el desarrollo de un modelo de industrialización endógena que basada en las ventajas competitivas que ofrece cada zona. Afecta principalmente a los sectores maduros en crisis.
-       Por otro lado, se mantiene el fuerte atractivo de los espacios centrales. La demanda de servicios e infraestructuras y de un mercado de mayor, fomenta que los sectores de tecnología punta se localicen en torno a las grandes áreas metropolitanas. Esta concentración se observa también a nivel mundial, nacional e interregional. 

  •          Las áreas industriales y los desequilibrios territoriales de la industria española. 
La localización industrial española presenta fuertes desequilibrios territoriales entre áreas industrializadas con distintas tendencias (desarrolladas, en expansión y en declive) y áreas de industrialización escasa.
Ø  Áreas industriales desarrolladas:  espacios centrales de las grandes áreas metropolitanas (Madrid y Barcelona), cuya evolución reciente está marcada por tendencias contradictorias: por un lado, el hundimiento o reconversión de los sectores maduros, y por otro, la revitalización industrial, que desde mitad de los años 80 atrae a las empresas más innovadoras y a las sedes sociales de empresas de otros sectores. Todo esto favoreció la terciarización de la industria y la aparición de los parques industriales o empresariales.
Ø  Áreas y ejes industriales en expansión: resultado de las tendencias difusoras de la industria y de la industrialización endógena. Podemos distinguir entre:
-        Las coronas metropolitanas: mientras que los sectores tradicionales en reconversión se localizan en polígonos industriales, las empresas innovadoras se instalan en parques tecnológicos.
-        Las franjas periurbanas: en la zona de transición entra la ciudad y el mundo rural, se instalan pequeñas empresas, de capitalización escasa y dedicadas a producciones intensivas de trabajo no altamente cualificado (madera, mueble, metalurgia…). Se suelen emplazar en polígonos de naves adosadas, a veces con graves deficiencias en infraestructuras y en equipamientos.
-        Los ejes de desarrollo industrial: a lo largo de las principales vías de comunicación peninsular: el eje del valle del Ebro (Navarra-Tarragona) y el eje del Mediterráneo (Girona-Cartagena). Además, a nivel regional y comarcal se han desarrollado otros ejes como la red Madrid-Toledo-Ciudad Real.
Ø  Áreas y ejes industriales en declive: son zonas especializadas en los sectores maduros en crisis, cuya situación se ha deteriorado desde la apertura de los mercados comunitarios debido a su poca competitividad. Estas áreas presentan un marcado declive demográfico, por el aumento del desempleo, y un deterioro medioambiental prolongado. Se localizan en Asturias, Cantabria y País Vasco.
Ø  Áreas de industrialización inducida y escasa: son áreas que han sido promocionadas industrialmente y en las que predominan otras actividades económicas no industriales.Las primeras podemos localizarlas en Aragón, Castilla y León y Andalucía; mientras que las zonas menos industrializadas se encuentran en Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares y Canarias. 

Sectores industriales en la actualidad


B.      Política industrial actual:

     Desde finales de los años 80, como consecuencia de la tercera revolución industrial y de la apertura del sector a los mercados internacionales (adhesión a la UE y globalización económica), comienzan una serie de cambios en las políticas industriales de España. Las nuevas directrices se centran en:
-         Reducción de la intervención estatal, como demuestra la desaparición del INI y creación del
      SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en 1995.
-   Se pone en marcha el Programa de Modernización del Sector Público Empresarial para mejorar la competitividad del sector industrial español y para ello:
ü    Privatización de las empresas estatales.
ü    Aceleración de la reconversión industrial.
ü   Fomento de la alta tecnología aumentando el gasto público en I+D+i (aunque en los últimos años se ha visto reducida la inversión).
ü Medidas para corregir los desequilibrios regionales: Ley de Incentivos Regionales y las agencias de desarrollo regional.
ü    Fomento y apoyo a las pymes para fortalecer el tejido industrial español.
        -         Creciente apertura hacia el exterior, con la supresión de los aranceles en el ámbito comunitario y fomentando los acuerdos comerciales en los mercados extracomunitarios.
     -       Fomento de la industrialización endógena, basada en la potenciación de las ventajas competitivas de las distintas localizaciones industriales.

   -  Creciente preocupación por las cuestiones medioambientales, dado la sobreexplotación y agotamiento de recursos naturales. Además, el aumento de los niveles de contaminación (emisión de gases a la atmósfera, generación de RSU, efecto invernadero, contaminación de las aguas, emisión de ruidos, etc.) y la degradación del paisaje se convierten en cuestiones de importancia para las administraciones públicas.


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En los siguientes enlaces se puede ver el funcionamiento de los distintos tipos de plantas energéticas en España:
UNESA
ENDESA

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